ACTUALIDAD, OPINIÓN Y PENSAMIENTO POR UN JOVEN LIBERAL - "El individualismo es un sentimiento maduro y tranquilo que nos diferencia de las masas" (ALEXIS DE TOCQUEVILLE) - "A mi juicio, el mejor gobierno es el que deja a la gente más tiempo en paz" (WALT WHITMAN) - "Lo único que se necesita para que triunfe el mal es que los hombres buenos no hagan nada" (EDMUND BURKE) - "¡Oh, dulce nombre de la libertad!" (CICERON) - "And I, for one, welcome our new insect overlords" (KENT BROCKMAN).
LA FRASE
"Los españoles pertenecemos a la categoría de colectivos a los que tradicional e históricamente preocupó mucho más la diferencia de clases y la injusticia socialque las libertades individuales.
Se perdona mal a los ricos y empresarios la ostentación y el agravio, mientras que los funcionarios públicos pueden difundir secretos, realizar escuchas, propagar infamias y otras mil maneras pergeñadas para el abuso del poder."
miércoles, mayo 28, 2008
Gracias Daniel
martes, mayo 27, 2008
lunes, mayo 26, 2008
Juán Manuel de Prada, en retrospectiva, y la campaña contra los liberales españoles
No hace mucho, en el blog de Elentir, nos informaban de los últimos artículos del escrito Juan Manuel de Prada en ABC, donde criticaba al liberalismo como el causante de todos los males de este mundo (incluida la oleada de laicismo y anticlericalismo actuales). Por ejemplo con perlas como esta:
El liberalismo, en fin, es el caldo de cultivo que la derecha aliña, creando las condiciones sociales, económicas y morales óptimas para el triunfo de la izquierda, que es la que mejor ha sabido vender las falsificaciones de la libertad inventadas por el liberalismo.”
Cuál es mi sorpresa que leyendo el libro de Sánchez Drago descubro (pags. 165-166) la existencia de otro artículo de Prada en ABC fechado el 18 de Agosto de 2007 y que lleva por titulo “La batalla de las Ideas” (¿no les suena de algo?). Drago selecciona un fragmento del mismo que reproduzco a continuación y me gustaría que leyeran con atención porque no tiene desperdicio:
(...) la derecha debería esforzarse por evitar caer en las trampas que la izquierda le tiende. Quizá la más grosera de estas trampas (pero también la trampa en la que la derecha más obcecadamente cae) sea la llamada alternativa «centrista», ese huesecillo que la izquierda arroja a conservadores y liberales cuando quiere provocar el desconcierto entre sus filas. Dejando aparte que, como sostenía Rodríguez Braun, proclamarse de «centro» equivale a definirse equidistante de la libertad y la coacción, ¿quién establece lo que es el «centro»? La izquierda, siempre la izquierda; y lo establece, por supuesto, según su conveniencia. El espectáculo de la derecha española, persiguiendo cual perrillo sarnoso el hueso del «centrismo» que le arroja la izquierda es uno de los más bochornosos y entristecedores que hoy se pueden presenciar. Como en la paradoja de Ulises y la tortuga, la derecha nunca acaba de alcanzar ese «centro» ilusorio, puesto que la izquierda siempre lo cambia de sitio cuando ya su adversario se abalanza sobre él para atraparlo (y es entonces cuando la izquierda tira del hilo, como en las mejores comedias del cine mudo, privando a la derecha de su huesecillo y dejando que muerda el polvo).
Mientras la derecha no plantee sin complejos la batalla de las ideas, denunciando la desnudez del rey y desmontado el chollo ideológico de la izquierda, tendrá que resignarse a desempeñar el papel del perrillo sarnoso en pos de un escurridizo hueso."
El asunto toma como ven un cariz más que interesante. ¿Qué hace que este señor en menos de un año pase de secundar a Carlos Rodríguez Braun a hacer la pelota al nuevo “centrismo-conservador-autoritario-fraguista-gallardonista” (madre mía, que palabro) el cual, precisamente, da la razón a la izquierda en su discurso, mucho mas que el liberalismo español? ¿Cómo se puede pasar de defender la concepción liberal-conservadora de la sociedad a culpar a esta de los males que vienen de la socialdemocracia, del jacobinismo o del nacionalismo? ¿Y el negar, ahora, qué catolicismo y liberalismo sean compatibles cuándo antes los consideraba parte de un mismo entente? ¿Y el desprecio mostrado hacia Esperanza Aguirre? ¿La crítica al "centrismo" de entonces, dónde queda?
El meapilismo de los periodistas, intelectuales y políticos de la derecha española es una constante desde tiempos inmemorables. Los franquistas de ayer son los “moderados” de hoy, los periodistas aznaristas de ayer son los rajoyistas de hoy. Lo vimos cuando empezó la actual campaña montada contra los liberales españoles, desde fuera y desde dentro (con bombas de relojería programadas, cambios de chaqueta, boicots varios, competencia desleal). De Prada, por desgracai parece un ejemplo vivo de aquella gente que compone la vanguardia de la derecha sociológica española, con aliados así como espera el PP recuperar a la opinión pública y el Gobierno de la nación.
Mientras, Rajoy calla. O habla solo para decir tonterias e inconveniencias.
viernes, mayo 09, 2008
Smith, la homosexualidad, el fascismo y la libertad de expresión
Todo comenzó con esta anotación de Smith en la que podía leerse lo siguiente (transcribo el párrafo completo para que se entienda el contexto):
La verdad es que esta gente da asquito. Y da asquito porque, al margen de sus actividades sexuales -que por mucha repugnancia que despierten entre muchísima gente decente, han de ser respetadas si las practican en su nauseabunda intimidad- y los saraos que montan habitualmente por la calle el día del Orgullo Gay o el que toque, hay que dejar claro que se están convirtiendo en una burda correa de transmisión de los intereses de la izquierda post marxista. Porque miren, atacar la honorabilidad de una emisora como la Cadena COPE, bastante más respetuosa con la basura que algunos representan que estos personajillos baratos con la emisora episcopal, es la mejor demostración de la intolerancia de esta gente. Ellos y no otros son quienes dan asquito. Y no poco, dicho sea de paso."
En negrita la frase de la discordia. Ipso facto, la policía de lo políticamente correcto ha considerado oportuno reestablecer el orden moral de la sociedad calificándolo de “fascista”.
Se me antojan muchas cosas que decir sobre el asunto, pero voy a tratar de ser breve, conciso, iluminador y algo irónico que es lo que me apetece últimamente desde el blog.
Libertad de expresión y critica racional.
Habría mucho que decir sobre lo que significa y atañe a la libertad de expresión, pero, básicamente, para los liberales, se trata de un elemento fundamental para la formación de la opinión pública, todas las opiniones deben ser toleradas en aras de ello, por muy nauseabundas o inmorales que puedan parecernos a unos pocos o a la mayoría, y ello para luego ser criticadas, si es necesario, con dureza desde parametros racionales. Smith dedicaba principalmente su anotación a criticar a la Federación Española de Gays y lesbianas, un lobby que pretende hacer de la homosexualidad (y la sexualidad en general) una condición distintiva entre ciudadanos. Pero no es menos cierto que en su texto se desliza una valoración subjetiva sobre la sexualidad entre personas del mismo sexo, a la que consideraría una practica nauseabunda aunque tolerable en la intimidad. Conviene separar ambas cuestiones y creo que ni los críticos de Smith ni el propio Smith lo han hecho adecuadamente.
Homosexualidad “nauseabunda”.
Definir la homosexualidad como nauseabunda, o no, tiene poco que ver con el liberalismo, cada uno es muy libre de tener la valoración subjetiva de ella que quiera, también de ser criticado por ello. Por eso, tampoco creo que sea relevante para la crítica a la FEGyL. Es mas, distorsiona la cuestión, pero allá él con las cuestiones de estilo y argumentativas.
Sin embargo, es necesario apuntar una crítica no meramente subjetiva al “subjetivismo” de Smith. Y es que el coautor de Batiburrillo ha defendido su valoración sobre la práctica homosexual desde pretendidas bases racionales y culturales, y que no son tales:
No pienso retractarme de absolutamente nada. Tampoco me lo pides, cierto... pero mira, yo creo en la libertad de la gente: para travestirse y para meterla donde quiera; pero también para sentir repugnancia por determinadas conductas censurables bajo ópticas iusnaturalistas, católicas o como prefieras catalogarlas. La libertad de sodomizarse no debe estar reñida con la libertad de entir repugnancia por la sodomía. ¿O no? ¿O qué liberalismo defiendes tú? A ver, que no me he enterado bien."
No es menos problemático cuando se expresa “bajo ópticas… católicas” que cuando apela al iusnaturalismo, porque me pregunto: ¿dónde tacha el catolicismo de nauseabundos a los homosexuales o a sus prácticas? La Iglesia Católica lo más lejos que llevo (de manera oficial) en su condena de la sodomía (homosexual pero también heterosexual) fue en un momento concreto de la historia medieval por razones de higiene y pervivencia de la especie que hoy día carecen de interés. El problema de las relaciones sexuales y la Iglesia se circunscribe, hoy, únicamente, al ámbito de la preferencia moral del catolicismo para que, estas, se limiten al matrimonio hombre-mujer monógamo y canónico, asunto del que la orientación sexual esta fuera. La sodomia homosexual, lo mas que podria podria calificarse (desde posiciones catolicas) es de inmoral pero nunca de nauseabunda.
“O como prefieras catalogarlas”. Ese es el problema. Tratar de justificar racionalmente lo que es mero psicologismo (“libertad de sentir repugnancia por la sodomía”) tira por los suelos la posición inicial de Smith, una lastima.
El “fascismo” de Smith.
No menos falaz y estupida es la calificación de Smith como “fascista”. Queda demostrado que no es la “izquierda progresista” la única que usa y abusa del termino con una ligereza que roza lo nauseabundo. Si los críticos se hubieran limitado, bien a la critica racional, tal y como yo he hecho, o, de no contar con las herramientas, tiempo o ganas para ello, a definirlo como un gilipollas o un tonto del culo (no digo que yo piense eso, digo ese es el tipo de insulto que podrían haber utilizado), todo hubiese quedado en términos civilizados o en la típica pelea de bar entre españoles y no en un remiendo de inquisición progre, muy extendida ultimamente por Red Liberal.
Pero no, había que recurrir al fascismo. Digo yo que no hubo creencia mas anticatólica y que tuviera la libertad sexual mas asimilada en su doctrina sociopolítica que la nazi, en contraste, precisamente, con la castidad extrema que destilaba su mayor enemigo, el comunismo soviético de corte marxista, pues para los neopaganos nazis y fascistas el comunismo era una herejía del cristianismo. Asi, los comunistas estaban obligados a practicar con extrema rectitud las costumbres burguesas hasta el advenimiento de la nueva sociedad comunista (cosa que nunca ocurrió pues se quedaron en la eterna revolución y la dictadura del proletariado, es decir, eternamente castos). Para los nazis esto era una muestra de debilidad mental y corporal.
No me extiendo mas. Creo que no deberiamos caer los liberales en las actitudes y prácticas de los progresistas. Y esto es todo lo que tengo que decir sobre el asunto.
El liberalismo, en fin, es el caldo de cultivo que la derecha aliña, creando las condiciones sociales, económicas y morales óptimas para el triunfo de la izquierda, que es la que mejor ha sabido vender las falsificaciones de la libertad inventadas por el liberalismo.”