En Libertad Digital TV entrevistan al profesor de
ACTUALIDAD, OPINIÓN Y PENSAMIENTO POR UN JOVEN LIBERAL - "El individualismo es un sentimiento maduro y tranquilo que nos diferencia de las masas" (ALEXIS DE TOCQUEVILLE) - "A mi juicio, el mejor gobierno es el que deja a la gente más tiempo en paz" (WALT WHITMAN) - "Lo único que se necesita para que triunfe el mal es que los hombres buenos no hagan nada" (EDMUND BURKE) - "¡Oh, dulce nombre de la libertad!" (CICERON) - "And I, for one, welcome our new insect overlords" (KENT BROCKMAN).
LA FRASE
"Los españoles pertenecemos a la categoría de colectivos a los que tradicional e históricamente preocupó mucho más la diferencia de clases y la injusticia socialque las libertades individuales.
Se perdona mal a los ricos y empresarios la ostentación y el agravio, mientras que los funcionarios públicos pueden difundir secretos, realizar escuchas, propagar infamias y otras mil maneras pergeñadas para el abuso del poder."
martes, marzo 17, 2009
Entrevista a Víctor Pérez Díaz
viernes, junio 01, 2007
El filósofo Marina y objeción de conciencia de Blanca
Opone, Marina, que el derecho de los padres a determinar la educación de sus hijos no es un derecho absoluto. Nadie en su sano juicio cree que existan derechos absolutos, todos entran en contradicción en algún momento con otros derechos. Solo ciertas doctrinas filosóficas (esencialmente el socialismo y cierta clase de liberalismo progresista) creen poder alcanzar un estadio perfecto donde la humanidad abandone sus conflictos sociales y la felicidad y la paz reinen por doquier. Zapatero, por ejemplo, es un absolutista del derecho a la vida, como ha demostrado en el caso del terrorista De Juana Chaos, y no ve conflicto alguno el mandarlo a casa burlándose del derecho, la ley y la justicia, por ese orden. El resto de mortales nos conformamos con hacer de la sociedad algo un poquito mas justo o por lo menos evitar que los mayores logros de nuestros antepasados no acaben en el basurero de la Historia. Nadie que se haya opuesto a la Educación para la ciudadanía creería, pues, que los padres tienen total e incondicional poder sobre sus hijos, tampoco que lo tenga el Estado o la Sociedad como parece insinuar Marina.
Lo cierto es que los padres de Blanca han tenido poco que ver en una decisión que parece revestir un matiz absolutamente personal. Esta chica, de forma directa, sin la mediación paterna, ha dicho que estudie su puñetera madre la mentada Educación en Valores, que ella elegirá sus valores por si misma y que -dado lo que se va conociendo sobre el ¿engendro?- ni siquiera le va a servir de guía o apoyo en dicha búsqueda. O sea, no objetan los padres en nombre de su hija -en el caso de que esta no estuviera capacitada para decidir- si no la propia alumna frente al Estado. Claro que cuando hablamos de la capacidad de Blanca para objetar nos referimos a la capacidad de obrar, la única que puede ser asumida por otros, no la capacidad jurídica. Algo muy básico del derecho es que todo ser humano por hecho de serlo posee capacidad jurídica, es decir, capacidad para ser sujeto de derechos y deberes, esto es así como que incluso a un feto, el llamado “nasciturus”, y a pesar de no ser una persona en sentido jurídico, se le reconoce dicha capacidad en todo aquello que le beneficie (herencia, filiación,…). Aclarado esto, a lo mejor Marina duda que una niña de ¡¡¡16 AÑOS!!! Tenga capacidad de obrar sus derechos y pueda decidir por si sola sobre esta cuestión. Yo en cambio estoy convencido de que a esa edad se puede tomar una decisión de este tipo, y en todo caso será un juez -y no él ni yo- quien valore su grado de madurez (lo que puede hace valer la capacidad de obrar de un menor en cada caso concreto). Me dirán que la mayoría de edad esta en los 18, pero yo les digo que existen excepciones de todo tipo y por razones muy variadas en nuestro ordenamiento y la libertad de conciencia me parece que es una. ¿Considera Marina que ni la madurez de Blanca ni los derechos fundamentales –inalienables- que esta posee y que no pueden ser usurpados ni por el Estado, ni por sus padres (los motivos los explica muy bien Locke en los 9 primeros capítulos de su Segundo Tratado sobre el Gobierno Civil) no son base suficiente para que esta pueda objetar?
No me sorprende, sin embargo, todo el debate en torno a la objeción de conciencia frente a esta asignatura. Los dos principios sobre los que se asiento el Estado de 1978: Democracia y Libertad ideológica y religiosa (de conciencia, al fin y al cabo) han sido, con los años, progresivamente abandonados y sustituidos por un cursi paternalismo y un feo Estado Burocrático de Derecho (vamos, el miedo de Tocqueville y Stuart Mill). Repasando la ley de educación de los socialistas encontramos que el Gobierno se ha negado a reconocer la objeción de conciencia en esta materia. La jugada tiene un claro propósito, desde finales de los años 80 la jurisprudencia del Tribunal Constitucional no reconoce que exista un derecho genérico a la Objeción de conciencia contenido en nuestra Constitución, sino que este solo se puede ejercer en la medida que una ley lo regule para cada caso concreto (lo que equivale a decir que no existe como tal derecho fundamental). Yo personalmente no estoy de acuerdo con esta jurisprudencia, pero es lo que hay, así que el caso acabará llegando al TC y, a menos que este cambie su doctrina, me temo que obligará a Blanca a estudiar dicha asignatura.
Para paliar este efecto perverso del sistema, Esperanza Aguirre anuncio durante las elecciones que introducirá en la Comunidad Autónoma de Madrid la posibilidad de convalidar las horas de esta asignatura por trabajos de voluntariado. Sería una solución aceptable pero choca igualmente con la Constitución en tanto la regulación básica –y esta lo es- de los derechos fundamentales debe hacerla el Estado Central. Aún así, el TC tiene la ultima palabra sobre si cabe interpretar aquí la posibilidad de una objeción de conciencia, por eso, el gobierno ya intento en la LOE presentar argumentos a su favor negando la equiparación de esta con la asignatura de Religión, que ahora no es obligatoria (haciendo desaparecer el problema de la objeción de conciencia respecto a esta).
El dilema no esta en si Blanca con 16 años tiene o no capacidad jurídica para objetar, que de acuerdo a la Teoría General del Derecho la tendría, sino si la tenemos todos nosotros, incluido Marina, para negarnos a ser adoctrinados por el Estado, lo que supone debatir sobre el tipo de Estado en que vivimos y queremos. ¿Hablamos de una Democracia liberal o una Democracia Popular (no del PP, sino de las del Este del Telón de Acero)? Eso si, lo primero que necesitamos para resolver todos los problemas causados (incluido este de la Educación) por el irresponsable, absurdo y cuasi-criminal Gobierno socialista es que los españoles muevan el culo de su asiento y vayan a votar masivamente en las próximas elecciones generales para que Zapatero y su trouppe salgan del poder. Eso, es imprescindible.
Por ahora habremos de conformarnos con dar las gracias a Blanca por su “acción en defensa de las libertades civiles” que dirían en los USA, aquí, en defensa de la libertad.
miércoles, diciembre 14, 2005
¿Está la salvación de España en el sistema autonómico?
Son ciertos los defectos del sistema autonómico para cumplir con el principio de igualdad de los españoles en todo el territorio nacional, y aun menos innegable que tales defectos han supuesto la creación de elites políticas y órganos territoriales que cercenan la libertad individual de los gobernados. La desaparición del gobierno central en múltiples materias ha ido aparejada a un aumento de poder de los entes territoriales en el ámbito autonómico que no se corresponde con la salvaguarda de la libertad e igualdad de los ciudadanos ante la ley. También es verdad que la vulneración de la Constitución ha sido ley no escrita promovida desde el legislador nacional y los tribunales de justicia (en especial, por bastante de la jurisprudencia del Tribunal Constitucional).
Que a todo esto haya que darle solución mas pronto que tarde es algo que no puede ser negado, pero como ello exigirá un proceso a medio / largo plazo (reformas constitucionales acuerdos PP/PSOE, consulta ciudadana exhaustiva), debe, por tanto, existir, dentro del sistema, alguna forma de contrapesar la influencia centrífuga y liberticida. Últimamente lo he estado dando vueltas y he llegado a la conclusión de que la respuesta a corto plazo ha de venir de los propios entes territoriales, en concreto, de aquellos que quieran resistirse a la disgregación de España y estén dispuestos a luchar por los principios de libertad e igualdad. Es en esta competencia entre entes territoriales –los centrífugos y los constitucionalistas- desde donde hay que plantar batalla. Si esta complicada la reconquista del poder por fuerzas claramente alineadas con la Constitución en aquellos territorios centrífugos, el esfuerzo más inmediato correrá a cargo de los que están ya en situación de ejercer el mandato de ser poderes públicos derivados de la constitución. En ausencia de poder central -imaginemos que este se hubiera vuelto despótico- alguien tendría que coger el testigo.
Es en dos de las materias más fundamentales, Sanidad y Educación, donde el efecto negativo de la trasferencia competencial puede ser contrarrestado, en ese corto plazo, no desde posiciones centralistas, sino autonómicas. A tal tarea se han puesto manos a la obra ya algunas Comunidades autónomas lideradas por el PP. A la mas que correcta gestión de la Sanidad, por ejemplo, en la Comunidad de Madrid, tenemos que añadir la ultima actuacion conjunta de los Consejeros de Educación del Partido Popular, quienes plantarán cara al desafió educativo español (adoctrinamiento nacionalista y fracaso del igualitarismo del gobierno central) con una política que recoja los principios que desde esta y otras paginas y bitácoras venimos reclamando como básicos para que sea efectiva, genere ciudadanos libres y no súbditos o carne de cañón ideologizada. La tarea no es sencilla y exijirá que las directrices explicadas por Ana Pastor se lleven efectivamente acabo. Contaran con el apoyo de muchos de los habitantes de sus comunidades, quienes también estarán vigilantes para que cumplan las promesas hechas en sede parlamentaria.
Todavía, sin embargo no he explicado en que es beneficioso esto para el proyecto global. Primero, ayudara a reconstruir la base intelectual y social de amplias regiones de España. Segundo, servirá para contrastar los modelos de unas y otras, testando fallos y posibilitando un mejor servicio. Tercero, dejara de vacío la LOE (y cualquier modelo estatal mas o menos parcheado que sea heredero de la LOGSE) para amplios sectores de la población. Cuarto, en los entes territoriales nacionalistas pronto veremos decaer sus modelos educativos por falta de competitividad y eficacia, esto propiciaría, bien la revuelta entre sus aliados y electores más circunstanciales o bien el desprestigio de la propia economía y cultura de la región, con idéntico resultado, todo ello favorable para las Comunidades que sigan un modelo exigente y no manipulador de individuos. Quinto, pondrá en un brete al actual gobierno de la nación que vera a una de sus leyes estrellas derrotada a pesar de ser aprobada en el Parlamento. Y sexto, si ha esto añadimos un cambio futuro en el gobierno nacional que hiciera recapacitar a amplios sectores del PSOE, tendríamos una base fuerte y modélica con la que iniciar las reformas mas profundas del sistema.
No quisiera terminar sin dar una de cal. Esta vez dirigida a las sombras de la propuesta. La principal ya la he mencionado, que no se quede en agua de borrajas y mera estrategia electoralista, y desde aquí me comprometo a estar vigilante, en la medida de mis capacidades y medios. Secundariamente, pero no por ello menos importante, la responsabilidad que ha de asumir el PP en la situación creada en Comunidades como Galicia y Valencia, gobernadas durante mas de una década por gobiernos de la derecha y en las que se ha permitido y, lo que es peor, promocionado activamente la inversión lingüística y el mito nacionalista. Es hora de que el PP demuestre ese compromiso con la Constitución y los derechos de todos los españoles que dice pretender liderar Mariano Rajoy. Recemos porqué así sea y salga bien.
martes, diciembre 06, 2005
Respuesta a Savater (V)
Savater defiende la asignatura de Educación para la Ciudadanía (EDC) en las escuelas publicas, concertadas y privadas por ser una asignatura neutral en materia ideológica y religiosa, destinada a educar en los valores y principios de convivencia a los españoles. Tal neutralidad es incierta, y responde a un modelo de comunidad política muy concreto, el modelo republicano, aunque para entender que significa este republicanismo -y adelantaremos algo en esta anotación- habrá que esperar a la sexta y ultima entrega de la serie.
Me sorprende de esta postura el eliminar de la educación de los ciudadanos la enseñanza concreta de la Constitución Española –acompañada de su necesaria dosis de critica y debate, como cualquier otra asignatura- a los niños. Este texto debería ser la más idónea herramienta para la integración de todos los españoles dentro de la comunidad política. Es ahí y no en otro sitio donde hay que buscar principios de convivencia. La observancia de los principios constitucionales, la defensa de los derechos fundamentales y el respeto a las instituciones políticas son los valores básicos para una Sociedad Civil. Claro que, esto seria lo razonable en un marco temporal y espacial no como el actual, donde no se menospreciase la Carta Magna por una parte importante de la sociedad -lo que dice cuan poco se creyeron muchos el espíritu de la transición- e hiciera innecesarios actos como este. El español medio, como he tenido oportunidad de constatar en múltiples ocasiones, vive en una ignorancia cuasi-absoluta sobre lo que dice su texto constitucional tras 25 años de vigencia aparente. Un Estado de Derecho potente y eficaz es el único instrumento que permite sostener una identidad nacional a medio-largo plazo y defender los derechos que son el fundamento de la comunidad política.
Si la EDC es una educación en valores exclusivamente laicos estaremos, también, violando la Constitución, pues como ya se ha recordado en esta serie, España se articula bajo un sistema de libertad religiosa y aconfesionalidad del Estado, y no de laicidad. Y si no sé esta de acuerdo, propóngase una Reforma Constitucional, pero lo que no puede hacerse es, a través del Parlamento (poder constituido), erigirse poder constituyente para cambiar la realidad social y constitucional. La religión también es en España un valor constitucional.
Educar a los ciudadanos en conceptos y realidades aconstitucionales es ingeniería social o despotismo, educar en valores constitucionales es cultura.
La EDC es promovida desde las más altas instancias internacionales, la propuesta de la UNESCO(*) se refiere a una formación en valores democráticos y derechos humanos y recomienda que las políticas nacionales de educación sigan estas observaciones:
• Integrar en los libros de texto escolares los valores humanos que favorecen la realización de la paz, la cohesión social, y el respeto de los derechos humanos y de la dignidad humana.No quisiera minusvalorar las creencias de estos idealistas democráticos, pero ¿Sobre qué estamos hablando?. Solo estos puntos estimulan una visión opuesta a las necesidades de la educación en España: disciplina y esfuerzo personal. Pues este es el modelo que ha permeado en los últimos años, en especial los continentes Europeo y Suramericano.
• Sustituir los métodos de enseñanza tradicionales por métodos más participativos y Democráticos.
• Democratizar las estructuras internas de la escuela (participación de los niños en la vida escolar, creación de asociaciones escolares y consejos de alumnos, integración de medidas disciplinarias en el proceso de aprendizaje...).
• Velar por que la comunicación y la apreciación de la diversidad se practiquen de forma constructiva.
• Facilitar la práctica de los derechos por conducto de situaciones de la vida corriente. Es muy importante vincular a las escuelas con las comunidades locales y promover las actividades extraescolares.
El Consejo de Ministros del Consejo de Europa, proclamo este año 2005 como Año Europeo de la Ciudadanía a través de la educación(**), con el fin de “poner de relieve cómo la educación juega un papel crucial en el desarrollo de la ciudadanía y la calidad de la participación en una sociedad democrática”. Por su parte la Organización de Estados Americanos dedica tiempo y recursos a la EDC democrática. Todas estas iniciativas son la respuesta de las democracias a los turbulentos años 90 y su proliferación es pareja al crecimiento de los movimientos contrarios a la globalización, el capitalismo y el liberalismo que buscan asaltar el Estado de Derecho.
La EDC esta plagada de frases y palabras como paz, diversidad social, interculturalismo, participación democrática activa, desarrollo sostenible, solidaridad... difícilmente concretables en sus contenidos pero que encajan muy bien en el modelo de relativismo democrático. De derechos individuales nada de nada. El planteamiento es viejo, todas las culturas y pueblos son legítimos, el debate y la convivencia entre ellos es lo bueno, y esto solo se da en una sociedad democrática donde todos estén representados en y a través de las instituciones. Este no es laicidad o laicismo sino el multiconfesionalismo que decía temer Savater. Desaparece la religión (cristiana) pero a cambio tenemos cientos de “religiones”, es decir, todas las opiniones que vengan en gana tener los “colectivos sociales democráticos” que por ser opiniones democráticas son legitimas. La democracia como procedimiento para los valores. Todos estos valores se presentan como consecuencia de la democracia, y no como debe ser, que la democracia es una de las consecuencias o valores (uno mas) del desarrollo de la libertad e igualdad. La propuesta de una EDC solo es entendible en Europa ya que la condición indispensable para su desarrollo, la democracia, es consecuencia los valores, previos, de libertad e igualdad de los hombres. No puede haber educación en la democracia donde no hay condiciones para la misma. El peligro es evidente, al prescindir de estos valores previos, la EDC abre la puerta a que Europa relativice aun más su sociedad frente a un difuso ideal democrático donde cabrían todos (¿?), pero también todo (¡!).
A la denuncia contra el relativismo se unen algunos profesores de filosofía. Estamos ante un modelo que prescinde de la ética y la filosofía disciplinas de conocimiento complementarias entre si. Su lugar lo ocupa la EDC como un único cuerpo ético y moral –si añadimos la eliminación de la religión- para una comunidad política democrática.
Podemos deducir que la EDC no es una educación “laica” (según entiende este concepto Claudio Magris) en valores, sino una “religión civil para la sociedad multicultural”. Disculpen la ordinariez, pero, menuda mierda.
No me extiendo mas en este punto, con los enlaces espero que el lector tenga suficiente para profundizar y formarse una opinión mas completa que lo aquí expuesto.
La pretensión de explicar los valores constitucionales y los derechos del hombre como si la religión –en especial la cristiana- no tuviera nada que ver con ellos, en su origen y vigencia, demuestra una gran incomprensión de la historia y la sociología básicas. Savater nos da esta cita de Condorcet -revolucionario francés, miembro del partido girondino, alumno de Voltaire y precursor de las ideas de A. Compte-: “ni siquiera los derechos humanos pueden enseñarse como si estuvieran escritos en unas tablas descendidas de los cielos”. Las enseñanzas morales de la Iglesia no puedan reducirse a la expresión de dogmas de fe inaprensibles a la razón del estilo de la Santísima Trinidad. Si Savater quiere decir que en la interpretación de los derechos humanos la Iglesia prescinde de argumentos racionales, esta equivocado.
Pero lo verdaderamente interesante para nosotros de la posición de la religión no es la afirmación de la “divinidad” de los derechos del hombre, sino la consecuencia de esta posición. Es poco discutible que una hay sociedad o comunidad política no puede resistir la continua relativización de sus principios básicos de convivencia y seguir funcionando para todos. Al contrario, lejos de asegurarse un debate racional en la esfera publica se establecerá una situación de confrontación permanente. La sacralidad y universalidad de los derechos humanos puede no servir por si mismas para explicarlos, pero tienen un efecto legitimador de las sociedades libres. En este sentido resulta paradójico que un supuesto “fundamentalista cristiano” como el presidente George W. Bush sea quien más apueste porque la democracia se extiendan por el mundo árabe, y habitualmente se refiera en publica a como Islam y derechos humanos no son incompatibles. Son los partidarios del multiculturalismo, quienes están convencidos que aquello que ha funcionado en Occidente, ayudándole a alcanzar las más altas cuotas de prosperidad en la historia humana, nunca arraigara en otras culturas.
No es necesario que nadie crea en Dios, pero no es mala idea que actué en la vida publica como si este existiese, aunque solo fuese por respeto a quienes creen. Parece increíble que teniendo un modelo tan ejemplar como el norteamericano no reparemos mas a menudo en él y sigamos teniendo al laicismo Francés como ideal democrático. Un país que se ha construido a partir de continuas emigraciones desde todo el mundo, formado por gentes tan diversas en su cultura como creencias religiosas, y que mayoritariamente se consideran a sí mismas estadounidenses y ven reflejadas sus aspiraciones civiles en la Constitución. La Constitución de los EEUU no ignora el hecho religioso (libertad religiosa), separa las iglesias de las instituciones civiles y apela a Dios sin complejos para explicar los derechos fundamentales de sus ciudadanos. De hecho este recordatorio a Dios no se trata de una confesionalidad aunque en su mayoría los fundadores fueran cristianos, con el transcurso de los años todo nacional, practique la religion que practique religión, ve en aquel Dios una mención a la trascendencia, y en ello una razón para la sacraclidad y universalidad de esos derechos. Incluso muchos ateos y escépticos considera mejor hacer como si Dios existiera que abrir la puerta a la relativización de los principios de su comunidad política(***). Cuan lejos esta Europa de entender esto.
Para reivindicar la enseñanza de la religión, tres cuestiones, brevemente:
Una. Piense el lector como el recurso al mito fue en las sociedades precristianas esencial para explicar los valores morales. La religión ha funcionado en épocas pasadas de la historia e la humanidad como recurso mítico, valido tanto para el que cree como para el que no. Para el que no cree, si ha desarrollado una completa educación, la valorara positivamente pues entiende lo que esta detrás del mito. Por ello no es tan raro que existan personas cultas y se digan ateas o agnósticas y compartan principios morales con los creyentes. Para el que cree, en el caso de no poseer una cultura amplia, simplifica enormemente la comprensión de cuestiones morales complejas. La religión no es el opio del pueblo como Marx apuntaba, sino la base cultural para la mayoría de la gente que no tiene tiempo, capacidad o ganas de convertirse en un erudito. Tampoco es muy discutible que en el desplazamiento de la religión en la formación de la moral publica están buena parte de las razones de la decadencia de Occidente. Aquella máxima “cuando el hombre no cree en Dios, cree en cualquier cosa” dice mucho mas de lo que parece a primera vista.
Dos. Ética civil (sobre todo la plasmada en las constituciones) y religión se presentan como antagonistas cuando son en realidad complementarias, y junto con la filosofía ayudan a conformar el “pensamiento moral y ético humano”. Su importancia es manifiesta, pues tratan de la razón de ser (el porque) de las cosas (ciencias éticas), a diferencia de las ciencias sociales (historia, derecho, economía) y las ciencias físicas (matemáticas, física, química o biología) cuyo objeto es el ser mismo de las cosas. Reducir el pensamiento humano a una cuestión de procedimiento como pretende la Educación para la Ciudadanía es un error inmenso. Las tres clases de “ciencia” deberían formar parte de las materias estudiadas en las escuelas por todos los alumnos.
Tres. La religión (en particular la cristiana y la judía que son las que han influido en el desarrollo de Occidente) no es solo un conjunto de normas y principios de organización social, también instituyen la idea de que en la historia humana este presente una entidad trascendente, y que la evolución del hombre es un camino que no puede ser separado de la ética y la moral, en definitiva de la eterna lucha y oposición entre el bien y el mal. Cosa que también parece ignorar la Educación para la Ciudadanía.
Zapatero debería recoger y hacer suya la reflexión que el filosofo José Antonio Marina lanza desde las paginas del EL MUNDO(****):
“(...) Los niños no están bajo la tutela del Estado, sino de la sociedad entera. Este derecho es tan importante que todos los ciudadanos debemos implicarnos en su realización, y no solo pagando impuestos, sino cumpliendo con nuestros “deberes educativos”. Uno de ellos es pensar sosegada y rigurosamente sobre temas muy complejos. Por ejemplo, la enseñanza de la religión en la escuela publica. Todos los países de nuestro entorno –excepto Francia- la incluyen. ¿Por qué?”
___________________
*** EEUU tambien ha tenido sus problemas con el multiculturalismo promovido desde las universidades
lunes, noviembre 28, 2005
Respuesta a Savater (IV)
Me permitirá el lector que en este análisis del articulo de Fernando Savater me detenga en comentar la figura del ensayista y novelista italiano Claudio Magris. Antes que nada es necesario aclarar que no he leído nada de la obra literaria del que fuera Premio Príncipe de Asturias en el año 2004, por lo que la presente anotacion se nutre de fuentes indirectas, cualquier error en la seleccion por tanto es mio. Tampoco me ha sido posible conseguir un ejemplar del ensayo mencionado por Savater, “Laicita e religione” –si alguien me puede proveer de él aunque sea en italiano y hay interés le dedicaría una anotación- que me hubiera permitido ser mas exacto en mis conclusiones. Para acercarme a Magris lo haré de la mano del profesor Juan José García-Noblejas, y esta anotación en su blog Scriptor.com.Comencemos ya.
De inicio, alguien que se declara admirador de Ellias Canetti, autor de la magnifica Masa y Poder, merece cuando menos la atención de este blogger. Ciertamente, no me detendré en otros aspectos de su pensamiento, hoy solo me interesa su particular referencia a la laicidad, y que Savater dice hacer suya.
(...) Claudio Magris lleva unos treinta años escribiendo que la equívoca contraposición entre “creyentes o católicos” por una parte y “laicos” por otra se funda sobre la crasa ignorancia del sentido del término “laico”.
“Laico”, dice Magris, es un término que ni es opuesto a “católico” o “creyente”, ni tampoco indica que alguien es, de suyo, ni un creyente, ni un agnóstico, ni un ateo. (...)
(...)la “laicidad” de que habla Claudio Magris, está cercana a la de Andrés Ollero, y consiste en el hábito intelectual y vital propio de quienes se exigen a sí mismos vivir y trabajar según una explícita “mentalidad laical. Algo que supone, cuando menos, la capacidad de asumir personalmente (y por tanto, racionalmente) las propias responsabilidades en asuntos de opinión moral y de referencia religiosa trascendente, tanto como en asuntos de opinión de partido en confrontaciones cívicas, sin servirse, escudarse o parapetarse tras la doctrina de la Iglesia o tras la ideología de un partido político, la de un grupo mediático, o lo que sea.”(...).Esta es la necesaria “independencia del intelectual” respecto de cualquier grupo o facción social. Algo que debería ser tenido por muchos de los habituales pensionistas y mediopensionistas de la opinión. Si uno pretende que sus ideas sean escuchadas por el mayor numero de personas y sean tomadas en consideración para el debate es necesario que sus opiniones superen su propia alineación política o religiosa. En definitiva la supremacía del debate racional. Nada que objetar por mi parte. Es mas, si esto lo unimos a la reflexión del italiano sobre la opinion religiosa y la actitud del laico ante ella, se trata de una vision de la cuestion sumamente positiva y llena de sentido común:
(...) Magris niega que la laicidad consista pura y simplemente, a efectos prácticos, para entendernos, en contradecir por sistema a lo que diga, por ejemplo, la Iglesia católica. "Si la Iglesia condena en el cuarto y en el séptimo mandamiento el homicidio y el robo, eso no es razón para que un ateo despenalice jurídicamente el delito de homicidio y de robo." Magris entiende y defiende la “laicidad” en cuanto coincide con la “capacidad de razonar, de dar razón de un asunto”. Y habla, por tanto, de “laicidad” como capacidad de actuar racionalmente(...) no en cuanto (la postura concreta sobre un asunto publico) puede ser una postura que coincide y deriva (directamente, a ciegas) de determinada ideología política o filosófica, o coincide y deriva sin más de determinada fe religiosa.
Para Magris, la “laicidad” reside en un hábito mental, en la capacidad de distinguir lo que es racionalmente demostrable de lo que en cambio puede ser sólo objeto de una fe, con independencia que se profese o no. La “laicidad” es la capacidad de distinguir las esferas de los ámbitos de las diversas competencias: lo que corresponde al Estado y lo que corresponde a la Iglesia, lo que corresponde a la ley y lo que corresponde a la moral, etc. (...)
(...) La “laicidad”, por tanto, no coincide con ninguna filosofía o ideología, sino que es la actitud crítica capaz de articular las propias convicciones según reglas y principios lógicos (racionales) que no pueden ser condicionados, en su coherencia, por ninguna fe religiosa o política, sin caer entonces en una chapuza o un embrollo, siempre oscurantistas como son todos los atolladeros. (...)
(...) Magris recuerda que muchas veces algunos políticos anticlericales se han mostrado facciosos e intolerantes, y por tanto, nada “laicos”. Porque “laicidad” significa de entrada tolerancia, capacidad de poner en duda las propias certezas, autoironía, demistificación de todos los ídolos, incluidos los propios. (...)
jueves, noviembre 24, 2005
Se extiende la polémica sobre Savater. (actualizado)
Unidimensional es el blog de Miguel. Me lanza el reto de debatir sobre el texto de Savater y mis "Respuestas" al mismo. La primera Repuseta de Miguel aqui. Y le contesto a continuacion:
"Y como no, yo respondo. (tambien lo pondre en mi blog).Mea culpa por generalizar sobre la izquierda, pero evidentemente me refiero a una parte importante de la izquierda intelectual y politica que es la que influye con sus proclamas y articulos en la opinion publica, siento si he ofendido a las gentes de izquierda que no profesan ese anticlericalismo. Por desgracia es muy mayoritaria la idea entre gentes de izquierda (no digo que no esgriman sus buenas razones) de que es la iglesia la contraria a la libertad y la sociedad civil, con estos articulos pretendo demostrar lo contrario. Te fijaras que ya han intentado derribar mi primer post respecto a la cita de Pio VI y no lo han conseguido (ver mi respuesta a un tal anonimo).
Otro apunte. ¿donde cito yo a Donoso Cortes como un liberal?. Digo claramente que fue un politico conservador, que para mi no es liberal. Auque si lo fue de mas joven, no lo era ya (aunque esto daria para una discusion muy larga que obvio por razones de espacio) cuando pronuncia su "Discurso sobre la dictadura" (apuntate el año, 1848 ) ante el parlamento donde denuncia la deriva que el liberalismo mas extremo (muy anticlerical) estaba llevando a la nacion. Es posiblemente uno de los mejores textos de la historia de la Teoria politica. Donoso fue aplaudido por la inmensa mayoria de la camara incluidos algunos rivales. Mas tarde Donoso miro con buenos ojos el movimiento liberal conservador de los puritanos que fue el unico que pudo mantener cierta paz durante el tumultuoso siglo XIX español.Un apunte mas. Hablemos de contextos. ¿que ocurrio en Francia al poco de esta trifulca papa-asamblea?:
1- Revuelta de Paris. Los girondinos (que mucha culpa tuvieron) no pueden hacer nada. El poder de los jacobinos y revolucionarios radicales se hace con la calle. incendios, saqueos, asesinatos,... desaparecen las garantias legales.
2- Golpe de los jacobinos (les parecia poco). Girondinos, rey, clerigos, etc... guillotinados. Aquello si eran juicios populares y sumarios.
3- Levantamiento de toda Europa para parar el genocido jacobino.
Ultimo apunte. ¿delitos de conciencia? No somos los liberales ni los catolicos quienes proponemos perseguir a los medios discrepantes como se hace con la Cope, el Mundo, etc,... por ejercer la libertad de expresion e informacion. Yo por ejmplo no tengo ningun interes en cerrar librerias neonazis ni en meter en la carcel a los nacionalistas. Pero si un tio, en democracia dice que tal persona es un fascista español que oprime al pueblo vasco y dos dias despues le vuelan la nuca al susodicho. ¿le ampara la libertad de expresion?. Y si alguien niega el holocausto sin exponer pruebas, ni refutar hechos y por la noche arde una sinagoga, ¿esta expresandose libremente o esta incitando al odio hacia el manipulador pueblo judio?. ¿La culpa es del fascista español y del judio por no hacer las maletas y largarse?.El problema no es la libertad de conciencia sino la falta de conciencia de muchos.
Hasta aqui era el texto original, (lo que se corto era la ultima frase). Esto es nuevo y viene de los comentarios de Miguel.
Con esto ultimo queria decir que la cuestion es si el debate de ideas se basa en la razon, los argumentos, las pruebas,... eso es la base para las libertades de conciencia, pesamiento y expresion. No lo es que cada uno pueda decir lo que le venga en gana sin asumir las consecuencias de sus actos, y tampoco imponer a los demas a traves de la coaccion estatal un modelo de sociedad, eso pretende el laicismo. No es sin embargo eso lo que pretende la Iglesia ni la gente que se manifesto en contra de la LOE, y eso es lo que estoy tratando de demostrar mediante la refutacion de las tesis de Savater. Estate atento, y el resto de lectores tambien, a las dos proximas entregas con las que finalizare el analisis del articulo -sin perjuicio del debate con Miguel- ya que en ellas (y por si no hubiera sido bastante lo ya expuesto) terminaran de caer por su propio peso.
Respuesta a Savater (III)
3. La España Constitucional, aconfesionalidad y laicidad
La PROPUESTA SAVATER contiene una importante dosis de interpretación jurídica y constitucional que no puede ser obviada. Antes de nada recordar al lector que en ningún lugar de la constitución aparece la palabra laico o laicidad, por lo que difícilmente puede deducirse de nuestro texto que España se constituya como Estado laico (a modo del francés por ejemplo). Si se hace referencia a dos principios: Libertad religiosa y Estado Aconfesional. Pido disculpas por lo espeso de las explicaciones que viene a continuación pero son necesarias.
Libertad Religiosa y Laicidad.
El principio de libertad religiosa incluye dos vertientes. Libertad negativa, el Estado no interviene en las creencias religiosas de los individuos. Libertad promocional, el estado no ignora el hecho religioso como hecho social de especial relevancia. Este ultimo podría entenderse como libertad positiva en una forma muy laxa ya que el Estado generalmente ha actuado como mero intermediario y no promotor directo del hecho religioso.
Laicidad entendida en el buen sentido implica únicamente libertad negativa o no-interferencia en las creencias religiosas. Este sería el ideal sino fuera porque también implica una ignorancia total del Estado por el hecho religioso, que, en determinadas circunstancias, deviene en una actitud restrictiva del mismo, eliminándolo de la esfera publica de discusión al pretender relegarlo a un hecho exclusivamente privado (diríamos mejor íntimo). Esta actitud laicista o de laicismo positivo pretende liberar al ciudadano de constricciones morales de origen religioso cuando salta a la esfera de la vida publica, pero también aspira secretamente a liberarle en su plano intimo.
Ningún estado puede poner en practica de manera totalmente neutra estos dos principios y solo un análisis racional y critico puede llevar a una correcta aplicación de los mismos. Sin embargo la experiencia nos dice que los Estados aconfesionales o sistemas de libertad religiosa son menos propensos a los excesos por parte de ninguno de los dos actores principales, iglesias y Estado. El estado laico en cambio es mucho más propenso a este tipo de problemas, tal como ocurre en casos como Francia respecto del Islam o en China con algunas sectas populistas [*], problemas que vienen del exceso por parte del Estado al tratar el fenómeno religioso.
Savater considera que aconfesionalidad significa en realidad laicidad positiva. Como he demostrado tal afirmación no es correcta. A continuación afirma que los partidarios de la aconfesionalidad no laicista defendemos una especie de multiconfesionalidad del Estado. Reconozco mi sorpresa por que tal definición nunca la había oído, por lo menos no con el sentido que pretende darle él filosofo. El multiconfesionalismo es para Savater abusivo pues proliferarían los centros educativos con confesiones absurdas (astrología) que pedirían su porción del pastel presupuestario en materia de educación.
Líbreme Dios de menospreciar las creencias de nadie, por ejemplo la astrología, como hace Savater, es mas no veo ningún problema en que la gente la aprenda y que padres se las trasmitan a sus hijos. No, Savater hace lleva su argumentación "ad absurdum" sabiendo las escasas posibilidades de que esto ocurriera y de que esa clase de centros se multiplicaran por todo el país. A menos, claro esta, que, en su esfuerzo por eliminar determinadas creencias de la vida publica, la sociedad las sustituya por otras de muy variada calificación. El abuso también existiría si el Estado convirtiera a las religiones en partidos políticos o grupos de poder en lucha entre sí, pero en la actualidad tal situación no se da entre las confesiones más relevantes. La relación entre mayoría y minorías es sobrellevada de manera bastante correcta entre las mismas, donde estalla el conflicto es entre todas y el Estado, y en ello tiene que ver mucho la actitud del actual gobierno en su cruzada laicista.
En todo caso, multiconfesionalismo me recuerda a otra expresión, multiculturalismo. Evolución de la mayoría de los filósofos comunitaristas de finales del siglo XX, que lejos de ser nuestro modelo constitucional, y tampoco el modelo liberal, es la base del pensamiento “progre” de occidente a comienzos del siglo XXI. Es, el multiculturalismo, el abandono por parte del Estado de sus funciones de policía y, en general, la sustitución por parte de la sociedad occidental de los valores básicos de su cultura, los valores individuales, por una difusa concepción que todavía no termino de entender, de sociedad de múltiples pueblos, credos y culturas, una autentica balcanización cultural de occidente. Así el estado no impondría como limite a las confesiones, la salud, la moral y el orden publico y el resto de los derechos y libertades constitucionales. La inacción de los poderes públicos que pretende ver Savater en el modelo aconfesional no existe, o no debería existir.
La aconfesionalidad y el principio de libertad religiosa, por tanto, aparecen como una reacción frente a estos tres fenómenos: la Confesionalidad excluyente (que podria ser el verdadero temor, aunque erróneamente apreciado, de Savater), el laicismo y la multiconfesionalidad. Estos dos principios son solo la base para el sistema. A partir de ellos se puede discutir sobre formulas concretas en que plasmar la relacion religion/iglesias-Estado. Savater por desgracia parte de unos principios diferentes que no parecen los mas adecuados para el debate.
__________________
[*] Asi, la China Comunista es posible que no hubiera experimentado problemas con la "secta" Falung Long de no haber perseguido a la Iglesias cristianas, católicas y protestantes, como lo ha hecho desde siempre. Es curioso que el país de Europa donde han aparecido los primeros conflictos con esta "secta" sea la laicista Francia.
__________________
Entregas anteriores:
Respuesta a Savater (I)
Repuesta a Savater (II)
jueves, noviembre 17, 2005
Respuesta a Savater (II)
En la primera parte de esta Respuesta a Savater me detuve en corregir las afirmaciones del filosofo sobre el Papa Pío VI, un nuevo vistazo me señala algún detalle erróneo más, aunque sea superficial, por ejemplo, en la datación de la Rerum Novarum, en 1888 cuando el año correcto es 1891, espero que se trate de un nuevo error de transcripción. No desarrollaré, sin embargo, una respuesta a la valoración que hace de toda la "doctrina social" de la Iglesia católica, me parece una perdida de tiempo y desviaría nuestra atención del resto del artículo y de la "propuesta" del filosofo, pero le recomiendo que lea y estudie los textos en su contexto histórico.
2. ¿Qué es la laicidad?.
Modelo de relaciones religión/ Estado, e iglesias/Estado.
Savater define la laicidad como “(...) el reconocimiento de la autonomía de lo político y civil respecto de lo religioso, la separación entre la esfera terrenal de aprendizajes, normas y garantías que todos debemos compartir y el ámbito de lo intimo (aunque públicamente exteriorizable a titulo particular) de las creencias de cada cual (...)”. Analicemos esta definición según la cual separar lo civil y lo espiritual supone una doble “liberación” tanto para la política como para las iglesias:
En primer lugar una liberación para la política que evitaría la “tentación teocrática”. Lo cierto es que la ausencia de la religión en la esfera política no impide que las Iglesias controlen los Estados, que controlen las instituciones civiles, ni siquiera que impongan sus leyes a los particulares; puede darse que las iglesias mediante recursos económicos o personales decidan sobre políticas civiles que mas le convengan tengan o no un trasfondo religioso o trascendente. La separación Iglesia-Estado es ante todo física, no deben confundirse ambas instituciones ni sus miembros, ni ponerse una al servicio de la otra. Es la Iglesia /iglesias quienes desaparecen de las instituciones publicas, no la religiones que representan, y así lo expresaba el propio Pío VI al terminar su Carta recordando el compromiso de la Iglesia con la separación entre lo civil y lo espiritual escribiendo que no es su pretensión “atacar las leyes civiles”.
En segundo lugar, según Savater, se produce una liberación para las Iglesias, eliminando la política de sus asuntos internos -buen recordatorio de cuando la Iglesia cristiana era una de las ciudades estado más poderosas de Europa y lo que aquello supuso para su credibilidad- pues lo contrario la alejaría de los asuntos teológicos-morales y de la transmisión de las enseñanzas a sus fieles. Savater pretende ignorar que dicha actividad teológico-moral genera opiniones legitimas en los creyentes sobre los asuntos públicos. Pretende que las iglesias y los representantes de la sociedad civil no puedan coincidir en la defensa de unos valores que consideren comunes, por encima de las creencias particulares de cada uno de sus representantes y miembros. Curioso concepto de sociedad civil es este, en el que las creencias particulares no puedan conformar opinión publica, solo opinión individual y por tanto inútil en una sociedad democrática donde lo que cuenta es la conjunción de voces. Las iglesias defienden creencias religiosas, las cuales nunca son comparables a las creencias u opiniones civiles -parece querer decir Savater- salvo, claro esta, que coincidan, entonces las segundas quedan invalidadas como opinión publica.
También comenta un segundo efecto: liberar a los creyentes de las persecuciones políticas. Esto, en la practica, supone invalidar a las Iglesias o confesiones como guardianes éticos de la sociedad, enseñanza que no aplicaba a sí mismo cuando reclamaba del clero vasco mayor determinación en contra del nacionalismo. Las iglesias arrinconadas en templos y casas particulares son un sabio modelo para los misioneros y monjas quienes, día tras día, se juegan el pellejo ejerciendo la condición en zonas repletas de violencia, guerra y miseria.
Estado ateo. Creyentes laicos
Savater aclara que su concepto de laicidad asegura un buen Estado y no contempla la posibilidad de un “Estado ateo” que dice preocupa a cierto prelado español, al cual no menciona por su nombre, ni dice a que congregación pertenece, desconozco el motivo. La expresión se las trae, porque, ¿que es un Estado ateo?. Para un liberal todo Estado es ateo, no tiene mas Dios que el mismo, y como carece de conciencia y de moral es un Dios ciego. El problema se encuentra en si dejaremos que el Estado, siempre ateo, crezca hasta convertirse en criminal, como lo fue, el más ateo de los Estados de la historia, el soviético. La ausencia total de la religión del debate publico supone la desaparición de un contrapoder importante para el Estado y por tanto es malo para la libertad. El Estado se convierte en el único Dios, terrible por poseer el monopolio de la fuerza y, ahora, también, de la moral publica, dentro de un territorio.
En cualquier caso, para el filosofo, el laicismo, dice, conviene a las propias iglesias y así lo vieron algunos ilustres creyentes como por ejemplo el promotor de la escuela laica Ferdinad Buisson. Buisson, mas haya de su condición protestante, fue famoso por su condición de socialista, ideólogo y ejecutor de la política educativa de la IIIª República Francesa –en desarrollo del programa anticlerical que denunciaba Pío VI en la época de la Revolución-, República la cual colaboró activamente en el inicio de 3 sangrientas guerras, la franco-alemana de 1890 y las dos Guerras Mundiales, en la Segunda rindiéndose moral y físicamente ante Hitler. Por cierto, el francés y Ludwig Quidde, historiador alemán, recibieron, de manera conjunta, el "Nobel de la Paz" en 1927, pudiendo considerarlos como los ideólogos del movimiento pacifista internacional que inspiro la política del apaciguamiento del periodo de Entre-guerras. Cito estos datos para que vayamos aumentando la lista de sujetos prescindibles de presentar como modelos históricos, que no siempre van a ser los pobrecitos Marx y Engels responsables de todo. Savater no menciona estos datos, ni siquiera la nacionalidad francesa de Buisson (tal vez advertido por los recientes acontecimientos en nuestro vecino país, que recomiendan ser cauto a la hora de situarlo como ejemplo de políticas sociales). No sé si es correcto definir a Francia como un Estado ateo -algo que Savater considera imposible de existir-, pero si podemos aventurar que su laicismo positivo no esta dando buenos resultados.
Conclusión.
A Savater no le preocupa la relación entre Iglesia (iglesias) y Estado -cuya separación es regla general desde hace por lo menos 2 siglos- lo que le preocupa realmente es la alteración de la ficticia división entre religión como moral privada y política como moral publica. Inhabilita unas creencias, las religiosas, y, en particular, las de la religión cristiana, como elementos conformadores de esa moral publica, ignorando que no constituyen simples colecciones de dogmas de fe, sino también filosofía moral y doctrina social, es decir, autenticas Teorías de la Justicia, tan legitimas como cualquier otra en una sociedad democrática como la que dice defender. Su laicismo se resume en hacer desaparecer la religión del debate publico.
lunes, noviembre 14, 2005
Respuesta a Savater (I)
1. Iglesia y libertad de conciencia.
El filosofo inicia su articulo con un alegato anticlerical de sobra conocido por todos. La Iglesia Católica como gran enemiga de la Libertad de Conciencia. No esta en mi mano defender a los curas los cuales se defienden bien solos cuando quieren. Si recordarle a Savater que leer textos de hace mas de un siglo sin situarlos en su contexto histórico es tambien pretender que su propuesta no sea juzgada a la luz de la actual cruzada contra la religión y los valores cristianos, que son los del Occidente que, tras renegar de ellos, arde en Paris, Estrasburgo y Berlín, por mor de la escoria que estamos creando (no lo eran en origen, los hemos hecho nosotros, piénselo). No, lo que la Iglesia decimonónica temía mas que nada no era la libertad de conciencia tal como hoy la entendemos cristianos y ateos amantes de la libertad individual. Lo que sucesivos papas denunciaban era una clase de liberalismo (en el socialismo no me detengo pues esta todo dicho) radical y anticlerical que algunos anunciaron como germen de los peores totalitarismos del siglo siguiente (el XX) -al respecto leer discursos de Juan Donoso Cortes, político conservador español, que en esto acertó haya por el 1848, nacionalismos incluidos-. Ese pensamiento aparentemente antiliberal surgió como reacción a la persecución religiosa que los católicos habían sufrido (con o sin razón) en épocas pasadas, desde Inglaterra a Francia consecuencia de procesos revolucionarios. No olvidemos que el texto citado de Pío VI -que es una Carta personal dirigida a los representantes legítimos de la Iglesia en la Asamblea Nacional y no una Encíclica de destinatario genérico como erróneamente refiere el filosofo- tiene 2 siglos y la Iglesia ha moderando su lenguaje en la medida en que el liberalismo también moderó el suyo, pero conviene estudiar detenidamente las palabras del Papa, para valorarlas adecuadamente. Savater reproduce en su articulo la siguiente frase atribuida a Pio VI: "no puede imaginarse tontería mayor que tener a todos los hombres por iguales y libres". Tal cual parece inasumible, pero si leemos atentamente la Carta resulta que tal frase no aparece por ningun lado. Miente Savater, manipula, o se trata de un error de transcripcion. La frase mas parecida que he encontrado es la siguiente: “(...)¿es que podría haber algo más insensato que establecer entre los hombres esa igualdad y esa libertad desenfrenadas que parecen ahogar la razón(...)?”. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
Para mayor claridad reproduzco el parrafo en que aparece (las cursivas son mias):
“A pesar de los principios generalmente reconocidos por la Iglesia, la Asamblea Nacional se ha atribuido el poder espiritual, habiendo hecho tantos nuevos reglamentos contrarios al dogma y a la disciplina. Pero esta conducta no asombrará a quienes observen que el efecto obligado de la constitución decretada por la Asamblea es el de destruir la religión católica y con ella, la obediencia debida a los reyes. Es desde este punto de vista que se establece, como un derecho del hombre en la sociedad, esa libertad absoluta que asegura no solamente el derecho de no ser molestado por sus opiniones religiosas, sino también la licencia de pensar, decir, escribir, y aun hacer imprimir impunemente en materia de religión todo lo que pueda sugerir la imaginación más inmoral; derecho monstruoso que parece a pesar de todo agradar a la asamblea de la igualdad y la libertad natural para todos los hombres. Pero, ¿es que podría haber algo más insensato que establecer entre los hombres esa igualdad y esa libertad desenfrenadas que parecen ahogar la razón, que es el don más precioso que la naturaleza haya dado al hombre, y el único que lo distingue de los animales?".
Ademas, la preocupación del Papa se circunscribe al ámbito de lo moral y lo espiritual donde se temía la sustitución de Iglesia por Estado y no una verdadera Libertad de conciencia individual –y tal cosa fue la que acabo ocurriendo- mas que al ámbito de lo civil y eso se advierte en el párrafo final (las cursivas nuevamente mias):
“Debemos advertir, a pesar de todo, que al hablar aquí de la obediencia debida a los poderes legítimos, no es nuestra intención atacar las nuevas leyes civiles a las que el rey ha dado su consentimiento y que no se relacionan más que con el gobierno temporal que él ejerce. No es nuestro propósito provocar el restablecimiento del antiguo régimen en Francia: suponerlo, sería renovar una calumnia que ha amenazado expandirse para tornar odiosa la religión: no buscamos, ustedes y nosotros, más que preservar de todo ataque los derechos de la Iglesia y de la sede apostólica".
Notas:
-Texto integro de la Carta al Cardenal Rochefoucauld y a los obispos de la Asamblea Nacional de 10 de marzo de 1971.