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LA FRASE

"Los españoles pertenecemos a la categoría de colectivos a los que tradicional e históricamente preocupó mucho más la diferencia de clases y la injusticia socialque las libertades individuales.

Se perdona mal a los ricos y empresarios la ostentación y el agravio, mientras que los funcionarios públicos pueden difundir secretos, realizar escuchas, propagar infamias y otras mil maneras pergeñadas para el abuso del poder."

domingo, octubre 24, 2010

La Morritos.

Parece que una salida de tono (oh, dulce nombre de la libertad de expresión) de Francisco Javier León de la Riva, Alcalde de Valladolid, sobre Leire Pajín ha desatado las iras de la “progresia” española. Por desgracia para los ciudadanos que la sufrimos día a día en el foro público, a la socialista no se la conoce otro merito que esos morritos por los que emite consignas contra la oposición o nos informa de “acontecimientos  planetarios”. No obstante, Zapatero la ha premiado con un puesto en el Gobierno de la Nación “discutida y discutible”. Pero acaso necesita Pajín del concurso del Alcalde de Valladolid para sentirse atacada en su dignidad. Pues no. Es ella misma la primera que denigra la imagen publica de la mujer y la suya propia, protagonizando un innecesario y improcedente beso público (¡en los morros!) con Bibiana Aído (tal para cual) o tonteando con el propio Zapatero ante los periodistas. Ella sola confirma lo que otros callan, que no esta ahí por nada que pueda ser respetable o respetado.


Mientras tanto, en la oposición son idiotas. Un asunto que no hubiese durado en país alguno ni cinco minutos en los medios de comunicación ha sido amplificado hasta el esperpento por la nefasta gestión de imagen que se gastan los populares. Seguramente a consecuencia de mantenerse en la ‘doctrina Arriola’ de ser más progres que los progres o al menos parecerlo. Así, hemos asistido al desfile de dirigentes populares que ante micro o grabadora condenaban las palabras de su compañero de partido para, a continuación, dar replica con el también arriolesco “y tu más” (Pedro Castro y su “tontos de los cojones” a los votantes del PP, por ejemplo). Por el contrario, debieron de haberse limitado a señalar que el asunto compelía a ofensor y la ofendida, es decir que ellos se las compusieran pues hay asuntos mucho más apremiantes sobre los que tratar (Presupuestos, paro, ETA,…) señalando a continuación lo que muchos pensamos: que Leire Pajín es una pésima elección como Ministra de Sanidad y Política social.

Este país debería avergonzarse de que sea Ministra, y menos de Sanidad, una "persona humana" de solo 33 años a la que no se conoce ningún merito, trabajo o experiencia previa a su paso por la política; que ni siquiera a escrito una novela o un libro donde analice asuntos de actualidad o de pensamiento político; y que se limita a ejercer desde que tiene uso de razón (uso del que no hace gala habitualmente) la militancia de partido y la demostración de fe ciega en una ideología simplista y un líder demagogo. Iciar Bollain, cuyo cine puede gustar más o menos pero a la que se le reconoce un cierto oficio en lo suyo, tendría que gastar menos  firmeza que la demostrada en rechazar la compañía del Alcalde popular en la Seminci de Valladolid y más en censurar la presencia de Leire Pajín en el Ejecutivo como representante de la mujer moderna, trabajadora y responsable, que reparte con dificultad su tiempo entre las ocupaciones personales y familiares y la implicación en el foro público.

Por su parte, el PP, al que tanto preocupa la composición del nuevo ejecutivo está tardando en anunciar que reprobará en el Parlamento los nuevos nombramientos que considera inadecuados. Ni Pajín, ni por supuesto Rubalcaba, otro personaje al que no se le conoce otra labor en vida que la política profesional (ejercida con mayor inteligencia que la anterior y aun menor sentido de la ética y la decencia) deberían ostentar la dignidad ministerial. Pero cuando se tienen al peor Presidente y jefe de la oposición que ha conocido la democracia poco podemos esperar de lo que por debajo de ellos medré. Así nos va.

A estos también se los 
conoce por sus morritos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Amigo escocés, tengo la sensación de que el alcalde de Valladolid es injusto dirigiéndose a la tal Pajín con la palabra “morritos”. Tal vez si hubiese utilizado la palabra “morros”, aún siendo injusta, lo sería menos. Aunque dicho en román paladino, la palabra adecuada sería “morrazos”... pues hay que tener un morro que se lo pisa, para esta “jóvena” llegar a donde ha llegado.

Hay cientos de mujeres mucho más preparadas que ella... en el paro. Y de su generación, no cientos, miles de mujeres más preparadas que ella, que llevan años echando curriculums para (quienes de esas mujeres tienen suerte) cobrar la cuarta parte de uno de los sueldos mensuales de la Pajin.

Pajin es un insulto y una humillación para todas las mujeres valiosas de este país, símbolo de mujer que cada día hace sentir más vergüenza a un mayor número de mujeres. Pero hay que distraer al populacho con la palabrita de marras, para ocultar la ausencia de valores que esta mujer representa para todas las mujeres valiosas de este país. Mujeres que se han ganado a pulso su carrera universitaria, su carrera investigadora, pero que si quieren trabajar y tener un sueldo digno, tienen que salir al extranjero, porque en este país cada día más, sólo encuentran trabajo aquellas mujeres “perfil Pajin”.

...y luego viene la Cospedal del pp criticando al alcalde de Valladolid. ¡¡Cómo para fiarse del feminismo pptiano, cuando de criticar se trata a los vacíos símbolos de mujer que está imponiendo el feminismo zapateril!! ¿Será porque las mujeres del pp también se identifican con las mujeres “modelo Pajín”? ¿Quién fue el que dijo que había socia-listas y socia-listas de derechas?

Un saludo

Pablo el herrero

Bishop dijo...

No mezclemos las cosas: Aquí hay dos asuntos,no uno. Por un lado la inefable Leire Pajín con su acontecimiento planetario etc. etc., tan magnífica para buscarse la vida. Pero por el otro, tenemos a un señor alcalde con un comentario zafio (no fue un desliz, no nos escurramos por ahí). Por favor,no me entienda mal,no me refiero a clichés feministas etc. etc. Un señor que es alcalde no puede ser tan grosero: el personaje comentado da lo mismo. Me inquieta la gente que confunde tan a menudo la libertad de expresión con la lucha a vergajos. Un saludo.