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LA FRASE

"Los españoles pertenecemos a la categoría de colectivos a los que tradicional e históricamente preocupó mucho más la diferencia de clases y la injusticia socialque las libertades individuales.

Se perdona mal a los ricos y empresarios la ostentación y el agravio, mientras que los funcionarios públicos pueden difundir secretos, realizar escuchas, propagar infamias y otras mil maneras pergeñadas para el abuso del poder."

martes, junio 17, 2008

Losantos 0, Rubianes 1

A nadie le gusta cuando pierde su equipo. Es por eso que el resultado de la jornada de ayer es para los liberales españoles como un jarro de agua fría. Perdemos los de siempre, pero también perdemos todos los españoles.

La condena en primera instancia del director de La Mañana de la COPE, Federico Jiménez Losantos, por un delito de injurias cometido sobre la persona del Alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardon, más el archivo de las actuaciones contra el artista Pepe Rubianes por unas presuntas injurias a España son dos hechos con un largo recorrido en significado y consecuencias para la libertad en este país.

La sentencia contra Losantos es una patada a la libertad de expresión y si el Tribunal Supremo o el Constitucional no lo remedian con una sentencia ajustada a derecho (no el engendro que comentaré ahora brevemente), habremos avanzado a pasos agigantados hacia una nueva clase de totalitarismo. La diferencia entre una democracia y una dictadura no es tan grade, solo dos cosas las separan: el derecho al voto y la libertad de información, expresión y opinión (con la crisis del PP hemos constatado hasta que punto la democracia no existe hoy ni como concepto dentro de los partidos políticos españoles). En los últimos tiempos hemos visto otros casos, por ejemplo, la condena contra la revista satirico-humoristica El Jueves por aquella caricatura de los Príncipes de Asturias. En ambas sentencias el razonamiento jurídico es igual de erróneo, se parte de que la libertad de opinión no es la regla sino la excepción, convirtiendo al honor, la intimidad y la imagen en derechos del igual nivel, sino por encima de aquella. El efecto de esta jurisprudencia no tengo que explicárselo, la desaparición de la libertad de expresión como derecho fundamental ante la aparición de cientos de miles de limites subjetivos que impedirán en la practica que alguien informe u opine por miedo a que le multen, le metan en la cárcel o le retiren la licencia a su medio de comunicación.

Yendo a aspectos mas concretos de la Sentencia: la confusión de los términos información y opinión, la valoración no conjunta y global de la prueba, el no contemplar el derecho penal como ultima vía de defensa de los derechos fundamentales y no como la prioritaria y el permitir su uso como instrumento de presión por parte de los políticos contra los medios de comunicación y periodistas, etc. representan, todos ellos, datos que nos revelan a la perfección la incapacidad de la juez (o diremos “jueza”, no vaya a ser que la Ministra de Igualdad, Bibiana Aido ordene cerrar este blog por uso de lenguaje sexista) para ejercer su función de garante del derecho y la justicia. La línea que separa una sentencia mal fundamentada de un acto de prevaricación (dictar una resolución injusta a sabiendas) es tan delgada como el nivel de incompetencia del sujeto en cuestión, por lo cual, mas le valdría a la susodicha abandonar la carrera judicial y dedicarse al punto de cruz. Después de parir este engendro podría bien pedir la baja por maternidad (y que en breve pasara a ser denominada, gracias a la Ministra de las Miembras, baja de progenitoriedad, A o B, según proceda). Es posible, no obstante, que dado el historial de nuestra “democracia” sea promovida para un ascenso, sino para una de las más altas magistraturas del Estado. Salvo que, como he ya dicho, lo remedie una instancia superior (aunque sea el TEDH) la libertad de expresión en España ha dejado de existir, y lo único que nos permite a algunos escribir o decir lo que queramos esta en que no nos lee ni el tato.

Queda por analizar la otra cara del partido. Lo que si esta permitido en este país es insultar. O mejor dicho, el derecho constitucional a insultar, injuriar o maldecir a toda persona o realidad que no nos guste o agrade. Hagamos un pequeño juego, ¿qué me pasaría si yo escribiera o respaldará lo siguiente?:

“los socialistas/nacionalistas me importan una puta mierda. Que se metan el socialismo/nacionalismo en el puto culo a ver si les explota y le quedan los huevos colgando de un campanario. Puto socialismo/nacionalismo y dejen ya de tocar los cojones”.


Pues sería, “ipso facto”, linchado mediáticamente. Además, si lo dijera por la televisión o la radio es posible que la Fiscalía, impulsada por la clase político-social que nos gobierna, abriera unas diligencias, y puede que hasta un juez con ganas de quedar "bueno, bonito y barato", como la jueza (me niego a mentar su nombre) de Losantos, me colgara un delito de injurias contra el honor de los socialistas y nacionalistas. Ahora, si sustituimos “socialista/nacionalista” por las palabras “España” o “Unidad de España” no solo no habré cometido crimen alguno, habré ejercido mi sacrosanto derecho a insultar, que no es poco. Así, por lo menos, es como lo ha entendido el Tribunal que ha archivado la denuncia contra el actor Pepe Rubianes a cuenta de unas declaraciones suyas en un programa de la Televisión Autonómica Catalana. La “puta España” y los “putos españoles”, se ve, no tienen honor.

En fin, el nuevo consenso PP-PSOE, con el cambio de régimen de fondo, necesita destruir a la única oposición ideológica que no ha sido absorbida por el sistema (como lo han sido los antiglobalización, ONG`s, católicos de mesa camilla y misa diaria, burgueses con mala conciencia social...), esto es: el liberalismo político y económico.

El Partido Popular (que ya no es de derechas, Gallardón dixit) aspira a ser un mero partido gestor de las finanzas publicas, que acuda al rescate de la economía del país cuando el PSOE la haya destruido, y una vez recuperada la estabilidad e impulsado el crecimeinto económico y la creación de empleo, se le devuelva a los socialistas mediadas unas elecciones supuestamente libres y, otra vez, vuelta a empezar. Y este será el final de esa otra cosa que les decía, junto con la libertad de expresión, diferencia a una Democracia de una Dictadura.


PD: Por favor, vean y escuchen atentamente lo que la justicia española ampara:



PPD: Valoración de la condena a Losantos por el Rey Ratón y sus ratoncillos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo.

NOTA: Al empezar el post tienes "Ha" y debe ser "a"

Escocés dijo...

Ok, gracias, no me había dado cuenta del error. Ya está corregido.