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LA FRASE

"Los españoles pertenecemos a la categoría de colectivos a los que tradicional e históricamente preocupó mucho más la diferencia de clases y la injusticia socialque las libertades individuales.

Se perdona mal a los ricos y empresarios la ostentación y el agravio, mientras que los funcionarios públicos pueden difundir secretos, realizar escuchas, propagar infamias y otras mil maneras pergeñadas para el abuso del poder."

lunes, noviembre 06, 2006

Resultados en Cataluña (y III): perdedora, la gobernabilidad

El otro día señalabamos como ganador de las elecciones a la abstención. El gran perdedor ha resultado ser la gobernabilidad de Cataluña y de España.

Por suerte, antes de publicar esta tercera entrega de mi análisis de los resultados, ha quedado despejada la incógnita sobre el nuevo gobierno autonómico y parece que el tripartito se repetirá, aunque sin Maragall, con todo, éste tenía cogida la cintura a ERC mientras que las dotes de liderazgo de Montilla están, aun por demostrar, a ver como maneja a un socio tan complicado como Carod Rovira, quien será su vice (otro detalle de la chapucería del nuevo Estatuto: no se planteaba la figura de un vicepresidente autonomico y ha habido que crearla por Decreto, ¡viva el principio de legalidad!).

Por su parte, CIU se queda como principal partido de la oposicion que no es tal. Debe aceptar una realidad, no va a gobernar en Cataluña en mucho tiempo, y el lider convergente, Artur Mas, es probable que nunca se siente en el sillón presidencial de la Generalitat al ritmo de desgaste politico que lleva. CIU es un partido demasiado conservador -en el peor sentido de la palabra- y lo tiene todo perdido en lo tocante a la carrera del “progreso”, que es la ideología dominante. Además, a nacionalismo le ganan por kilómetros Carod, Tarda y cia. y éstos no sienten la menor tentación de compartir el estrellato nacionalista, en justa venganza por el pacto de ultimo moemento en la tramitcion del Estuto entre Mas y Zapatero. El PSC sigue haciendo lo que le viene en gana, como hasta ahora. Y la alianza con ERC le permite mantenerse en el poder que es lo unico que importa. El unico aliado diponible para CIU era el PP de Pique, que baja, pero Mas mutilo toda posibilidad de acuerdo en un bochornoso espectáculo protagonizado ante prensa y notario. CIU deberá replantear su papel y su acción política si quiere volver a gobernar en Cataluña. Y siempre esta presente el peligro de escision de Unió.

Uno de los grandes defectos del "lío estatuario" que atraviesa España de norte a sur ha sido el alterar las relaciones básicas entre poderes estatales. De una relación Autonomía/Estado central hemos pasado, con el Estatut, a una relación bilateral entre gobiernos independientes (o sea, que de federalismo nada de nada). Lo que antes contaba con cauces jurídicos útiles para la resolución de los conflictos institucionales ahora solo dispone del medio tipico de las relaciones entre Estados independientes, de la diplomacia y no del derecho. De ahi que Zapatero pida "un gobierno que colabore" y que Marragall le recuerde que Cataluña es una nacion y el PSC un partido autonomo.
El proceso de huida de la nación española ha destrozado los conceptos de autonomía y de Estado y convertido a la política española en una pseudo-política internacional. Lo que ayer era un aliado incomodo es hoy un gobierno hostil, así es como Zapatero ha de afrontar sus relaciones con el tripartito ¿Ayuda esto en algo a Cataluña? Yo creo que en nada ¿Y a España? Menos aún. Mientras el Gobierno central no tiene nada que decir en Cataluña, las fuerzas catalanas, tanto en el gobierno (ERC) como en la oposición (CIU), tienen una capacidad desmesurada para influir sobre la política nacional y la llave de su gobernabilidad. Como apuntaba hoy Casimiro Garcia Abadillo en las paginas de El Mundo: o Zapatero es el presidente mas estupido de la historia o tiene un as en la manga para recuperar a CIU en el futuro.

En conclusión, si la ausencia de gobernabilidad fuera ausencia de gobierno no debería preocuparnos un caos político que dejase inoperante a las administraciones publicas. No seria bueno, pero, visto lo visto, seria lo mejor que podía pasarnos a todos. Sin embargo, la ingobernabilidad de una nación es entendida por estos lares como sinónimo de mucho y mal gobierno. A largo plazo hay motivos para la esperanza (la alta abstención, la aparición de Ciudadanos,...), pero a corto plazo el panorama no es nada alagueño. Por eso, lo que no puede y no debe hacer el PP, tanto en Cataluña como en el resto de España, es andarse con medias tintas y soluciones de compromiso.

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