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LA FRASE

"Los españoles pertenecemos a la categoría de colectivos a los que tradicional e históricamente preocupó mucho más la diferencia de clases y la injusticia socialque las libertades individuales.

Se perdona mal a los ricos y empresarios la ostentación y el agravio, mientras que los funcionarios públicos pueden difundir secretos, realizar escuchas, propagar infamias y otras mil maneras pergeñadas para el abuso del poder."

jueves, diciembre 07, 2006

Realismo politico, comisiones "ad hoc" y el informe Baker-Hamilton en la "Guerra contra el Terrorismo"

"Realismo" político.

Lo mejor del "realismo" es que, segun quien lo esgrima, vale lo mismo para un roto que para un descosido. Cuando se carece de convicciones o estas no son muy fuertes uno solo tiene que resguardarse en el "realismo político", en el "consenso bi-pluripartidista", el "centrismo ideologico" o cualquier otra formula de compromiso entre la nada y lo peor y asi escurrir el bulto. Como casi todos los "ismos" que se precian de serlo, el "realismo" puede servir de coartada convincente para eludir el debate racional sobre los asuntos públicos. Cuando realidad y principios no se peden separar facilemente, el "realismo" tiende a ser de todo menos real. Una aproximación "realista", por tanto, no es una aproximación desde la razón a la realidad de los hechos sino una mascara que nos ponemos para no querer ver la cosas como son.

El "realismo" vale para montar una guerra. También vale para acabarla. Vale para patrocinar la ofensiva democrática contra la ETA (como el PSOE de la época Aznar con un Pacto Antiterrorista que impedía cualquier negociación con el terrorismo si este no condenaba y abandonaba, previamente, la violencia y prohibia los acuerdos con formaciones que colaborasen con los terroristas). También para pactar con los terroristas la rendición del Estado de Derecho (como el PSOE ahora que ha olvidado dicho Pacto). El "realismo" no es, como vemos, amoldar nuestras convicciones a los hechos, tampoco es que intentemos moldear los hechos según nuestras convicciones, es, simple y llanamente, carecer de convicciones e ignorar los hechos. Entre el Bien y el Mal, lo gris. Lo peor que le puede pasar a un ser humano que tenga miedo de caer en la Fe ciega de los principios es cargarse, de pasada, la Razón y la experiencia. Fianlmente si usted conoce a alguien que se diga "realista", no se fíe de él, no seria realista hacerlo.


Comisiones "ad hoc" VS. Consejos permanentes.

Cuando un político no sabe que hacer ante un problema, quiere tapar su responsabilidad en un asunto o no sabe como quitarse un marrón de encima, el primer paso es inventarse una Comisión. Los comunistas soviéticos, que en esto de las comisiones eran los maestros, lo hacían a menudo ya que en la URSS no funcionaba nada.

Para nosotros, modestos demócrata-liberales una comisión "ad hoc" es muy distinta de un consejo consultivo permanente. Los consejos son órganos técnicos, las comisiones son órganos políticos. Los americanos, por ejemplo, tienen su propio Consejo de Seguridad Nacional que asesora a su presidente en cuestiones de política exterior, los españoles al Consejo de Estado, en cuestiones de alcance institucional como se suele decir. El Consejo de Seguridad Nacional se tiro 8 años diciéndole a Clinton como luchar contra el terrorismo internacional, con poco existo (en convencerlo, digo). El Consejo de Estado le dijo a Zapatero a comienzos de la legislatura -cuando todavía muchos no imaginábamos hasta donde llegaría la desfachatez gubernamental- las 4 reformas que necesitaba la Constitución. El resultado fue el mismo que para los USA.

La Comisión Baker-Hamilton es un órgano esencialmente político, poco o nada técnico, y, por mucho que se empeñe cierta prensa en destacar su imparcialidad y su composición bipartidista, su función es descargar de los hombros del Gobierno estadounidense la decisión definitiva sobre Irak. Mal empezamos. Si Bush inicio esto, es él quien debe acabarlo y no una comisión independiente. Sería mas interesante oir lo que tiene que decir los soldados desplegados sobre el terreno y que estan arriesgando sus vidas a diario que los burócratas washingtonianos cuyo maximo temor es no ser reelegidos en las proximas elecciones.


El informe Baker–Hamilton.

Es regla no escrita que una comisión posterior puede llevar la contraria a una anterior. Es otra diferencia de las comisiones con los consejos permanentes: la responsabilidad en el tiempo desaparece y la coherencia no es un requisito esencial. Así, el Informe de la Comisión sobre los Atentados del 11 de Septiembre (también bipartidista pero muchisimo mas técnica que política) saco a luz los numerosos errores a los que se había enfrentado el gobierno y administración estadounidenses en su lucha contra el terrorismo y que habían llevado a resultados tan trágicos. Básicamente, su conclusión hacia el exterior (que es la que nos interesa ahora) era que se EEUU había dejado Estados enteros en manos de redes terroristas al tiempo que permanecían intactos viejos regímenes patrocinadores del yihadismo. Estas conclusiones -y no el petróleo o las ansias belicistas de Bush Jr. y los halcones del Pentágono- fueron la inspiración para las Guerras de Afganistán e Irak, también para el mantenimiento del esfuerzo bélico en sus respectivas postguerras y, lo que es mas importante, dieron inicio a una ofensiva diplomática (si, diplomática) por todo el globo que llevo a detener el genocidio en Sudan y el programa nuclear y bioquimico libio. No es poco.

Lo que he podido conocer del
Informe Baker-Hamilton (de mas de un centenar de paginas, incluido el material grafico) y sus conclusiones no me inspiran la más mínima confianza. Peor, me intranquilizan considerablemente. No me sorprende, dentro del clima internacional existente, posibilista y merenguero, que la solución o medida mas clara de las propuestas sea la de replegarse (retirarse) de Irak en 2008. ¿Cabria esperar algo distinto? La guerra consume recursos (humanos y materiales) vorazmente -por eso nos disgusta tanto a los liberales- pero tirar a la basura todo lo ya conseguido me parece no solo intelectualmente insultante sino también un suicidio. Evidentemente, esto es aplaudido por los progres europeos y estadounidenses, les encanta, pues demostra que la Guerra de Irak fue un error y profundiza en la tesis de que la mejor forma de "enfrentarse" al terrorismo islámico es la conversión paulatina al Islam, sino en lo confesional, si en lo espiritual. La "sumisión" es la solución mas "realista".


Libertad y Guerra contra el Terrorismo


Me produce verguenza criticar un informe estadounidense desde un país que por desgracia a demostrado ser cobarde contra el Islam radical. Como español no puedo evitar sentir indignación por ver que a mis conciudadanos les preocupa muchisimo mandar a los soldados (que estamos pagando para defendernos) a guerrear en Oriente Medio, mientras tanto apenas les causa cierta molestia ser casi desnudados antes de subir a un avión, no en la aduana de los USA sino en el aeropuerto de Barajas en Madrid. A mi es lo segundo, ser tratado como un criminal sin que exista una orden judicial de por medio -fundada en una investigación policial previa- lo que me molesta y no el pagar con mis impuestos un ejercito y policía eficientes que detengan o acaben con los terroristas en sus escondrijos antes de que estos actúen. Los españoles, tan "liberales" en lo exterior, se comportan cuales sumisos ciudadanos de un Estado socialista dentro de su propia democracia.

Desengañémonos, los yihadistas quieren vernos sometidos o muertos. El aislacionismo no es una política racional (tampoco el realismo) sino el requisito primero para que los fanáticos puedan controlar el mundo musulmán. Luego vendrán la destrucción de Israel, la conquista de Europa y el barrido de la Civilización Occidental, la única que ha sabido o podido compatibilizar (no sin tensiones) las libertades civil, política y religiosa.

Por cierto, el que creyera que una sociedad (occidental, claro, en otra ni lo imagino) fundada en la mas absoluta libertad, sin o casi sin Estado, que viviera en el anarco-capitalismo o bajo una federación de micro-estados y ciudades autónomas, no tendría necesidad de librar una "guerra contra el terrorismo" estaría muy equivocado. Es posible que su eficiencia para tal fin fuera incluso mayor que la de nuestras decadentes democracias y el cachondeo libanés y palestino se habría acabado hace mucho y Mutqada al Sader y medio triangulo sunita habrían sido borrados del mapa para regocijo de millones de iraquíes.

Puestos a tener otra visión de la cuestión que la Baker-Hamilton: un
informe más realista desde un punto de vista técnico por Robert Kagan y William Kristol. La visión de Mark Stein, mas basada en las convicciones. Michelle Malkin comenta la dudosa cobertura de los medios de comunicación del día a día en Irak (de estos medios sacan a menudo los reporteros españoles sus noticias). Por último, las declaraciones del nuevo secretario de defensa, Robert GRAVES, apuntan unas opiniones muy distintas dentro de la administración republicana.

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[*] El nombre oficial de la Comisión es “Grupo de Estudios sobre Irak” (Iraqui Study Group). Al informe se le conoce por el nombre de sus dos ponentes -y presidentes de la Comisión- James Baker (exsecretario de Estado) y Lee Hamilton (excongresista), pero en su elaboracióm participaron más personas.

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