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LA FRASE

"Los españoles pertenecemos a la categoría de colectivos a los que tradicional e históricamente preocupó mucho más la diferencia de clases y la injusticia socialque las libertades individuales.

Se perdona mal a los ricos y empresarios la ostentación y el agravio, mientras que los funcionarios públicos pueden difundir secretos, realizar escuchas, propagar infamias y otras mil maneras pergeñadas para el abuso del poder."

jueves, enero 07, 2010

El peligro de las "asociaciones profesionales de militares"


Coincidiendo con la celebración de la Pascua Militar (¡ay! esa separación Iglesia-Estado que tanto predica, señor Zapatero) la Ministra de Defensa, Carme Chacon, mas apropiadamente vestida para la ocasión que el año pasado, pero igual de atractiva (que quieren que les diga a mi me lo parece), anunciaba que podía haber una reforma legal que permitiese a los militares asociarse, aunque dijo que esta reforma no se haría sin “consenso”. Pues bien, considero esta posibilidad alarmante, innecesaria y un retroceso histórico.

Lo primero, los militares no son unos ciudadanos comunes y corrientes, sino los gestores de la fuerza bélica del país, y su razón de ser y principal virtud es responder en su vida diaria a una disciplina estricta de la que están exentos el resto de españoles que habitamos en la ociosa, anárquica y espontánea sociedad civil que ellos protegen de cualquier amenaza exterior. Esto debería bastar para entender porque algunos derechos no pueden ser disfrutados por los militares de la misma forma que los disfrutamos los demás (de ahí que no puedan crear ni afiliarse a sindicatos o partidos políticos). Dicha circunstancia debería compensarse con una debida remuneración y un respeto y gratitud de la que muchas veces no hace gala la sociedad civil española y sus representantes políticos. Pero esto es una cosa y otra bien distinta es la peligrosa vía que se abriría con la expansión del derecho de asociación en nuestras Fuerzas Armadas que piden insistentemente algunos de sus miembros (desconozco cual es el grado real de aceptación de la reivindicación en la comunidad militar). El debate no esta exento de su parte demagógica, y es que en principio los militares si tienen reconocido el derecho de asociación, con carácter general, pudiendo libremente constituir y entrar a formar parte de asociaciones con fines varios. Lo que no pueden hacer los militares es pertenecer a determinadas asociaciones cuyos fines son incompatibles con su actividad y disciplina, pero esto debe dejarse a la discusión en cada caso concreto. 

Tampoco tienen derecho los militares, y este el meollo del asunto, a asociarse entre ellos con fines relacionados con la profesión militar, es decir, no existe la posibilidad de crear “asociaciones profesionales de militares”. Y dado el antecedente que tenemos en el caso del reconocimiento de las “asociaciones profesionales de jueces” y como esto ha afectado a la independencia y “profesionalidad”, valga la redundancia, del Poder Judicial, no es para estar contentos ni tranquilos. La introducción del asociacionismo entre los militares puede llevarnos al absurdo de que en menos de una década existan asociaciones de militares de izquierdas, de derechas, republicanos, monárquicos, mediopensionistas e, incluso, ecologistas; y como no, en aplicación del Estatuto de Cataluña: asociaciones de militares catalanes. En pocas palabras la “politización de la carrera militar”.

Decía al principio de la anotación que estamos ante lo que puede ser un gran retroceso histórico. Una de las vicisitudes de nuestra historia durante los dos anteriores siglos fue la contaminación de la vida política por los militares y viceversa. Estos saltaban de la vida militar a la vida pública y al revés, un camino que muchas veces no solo era de ida de la misma forma que hoy lo hacen algunos jueces (con resultados a la vista de todos). El asociacionismo militar supone la invasión directa del Ejercito por la Política, y contra ella, ni los tanques ni los portaviones pueden hacer nada.

8 comentarios:

Alfredo dijo...

Muy interesante su escrito de hoy -- y lo comparto, exceptuando lo de Chacón y su ser "atractiva". Este país está resultando ser un infierno con el PSOE: ley antitabaco, europeismo asqueroso, ahora esta ley también, economía "sostenible" y bueno tantas cosas que hace inexplicable tener una población tan inmensamente estúpida que vota a este partido de menestras de medio pelo, calzonazos como ZP y en efecto, la paulatina feminización de la sociedad española, con todas sus consecuencias.

Un saludo

Escocés dijo...

Sabía que lo del atractivo de Chacón traería polémica.

Hiel dijo...

Que un colectivo, en este caso el militar, goce de determinadas libertades no implica rebelión. Que no las goce, implica injusticia.
La policía no deja de perseguir a los delincuentes porque estén sindicados. Ahora bien, si un militar es distinto y merece menos, pues nada, a mandar.
Quizá por eso dejé la Armada hace ya dos décadas, porque no quería ser menos.
Saludos.
YO NO LE VOTÉ: ^^

Escocés dijo...

Hiel,

No creo que hoy exista un peligro de rebelión en el Ejercito (además que el ejercito se "rebele" es un contrasentido). A mi lo que me preocupa es la "politización" de la carrera militar, como ya ha ocurrido con la carrera judicial. Por eso ni partidos políticos, ni sindicatos, ni asociaciones profesionales formadas por militares. Para mi, estas posibilidades deben estar proscritas.

Siento que tu impresión sea que un militar es menos que un civil. Cierto que algunas restricciones a derechos en los militares son exageradas y deben corregirse. También que una parte de la sociedad española y sus políticos tratan fatal al Ejercito, y eso no debería ser así. Pero no podemos olvidar que un militar nunca es menos que un civil, sino todo lo contrario. El poder que esgrime el Ejercito es demasiado peligroso como para ignorar que son necesarias precauciones si se quiere mantener una sociedad libre. El principio de neutralidad de las Fuerzas Armadas no es un capricho, y por eso no puedo entender que existan hoy asociaciones de militares con vocación representativa y menos aplaudir que se las reconozca legalmente como tales.

Y no son solo los militares, lo mismo me parece que debe hacerse con las asociaciones de jueces. Por otro lado, no tengo tan claro que la sindicación entre los policías no haya afectado a la persecución del delito. Otra gran tragedia me viene a la cabeza y es el haber permitido los sindicatos en la Función Pública.

JFM dijo...

Hay muchas razones de restringir las actividades politicas y asociativas en el ejercito. Una es obviamente la tentacion del golpe de estado. Otra es que un ejercito tiene vocacion a hacer la guerra en las que rivalidades, divisiones y rencores pueden acarrear aparte de la derrota, miles de victimas propias ya sea porque se manda al rival a una ratonera, porque no se le apoya frente al enemigo o porque se asciende a un oficial incapaz pero del mismo signo politico (como se produjo en Francia justo antes de la Primera Guerra Mundial)

Ya hay bastantes rivaildades divisones por razones de personalidades, doctrinas militares, de antipatias o incluso de faldas (por lo que en Estados Unidos tener una relacion con la esposa de otro militar acarrea la expulsion del ejercito) sin añadir rivalidades politicas.

JFM dijo...

Por otro lado, no tengo tan claro que la sindicación entre los policías no haya afectado a la persecución del delito.

Yo si lo tengo claro. Dos palabras: 11M, explosivos.

Anónimo dijo...

Rafael dijo:;
Es cierto que los militares custodian las armas y ocupan una situación privilegiada en la sociedad, de ahi la exigencia del principio de neutralidad politica. Esta es la razón de que su derecho de asociación este limitado a la defensa de sus derechos profesionales, economicos y sociales, a pesar de que el Articulo 22 de la Constitución lo establece sin limitación para todos. Lo que no se puede admitir es su exclusión total de este derecho. Ni aún la pertenencia a partidos politicos y sindicatos la tienen prohibida; la Constitución dice que podrá limitarse y eso si depende del Parlamento.
En parecido caso se encuentran los jueces y fiscales, que tampoco son unos ciudadanos cualquiera ya que en ellos recae la competencia, exclusiva, de juzgar y hacer ejecutar lo juzgado. A ellos tambien les afecta el Articulo 22 de la Constitución, pero con una salvedad, el Articulo 127 de la propia norma suprema establece que no podrán pertenecer a partidos politicos y sindicatos, y que se establecerá por ley su sistema asociativo. Este sistema asociativo no puede ser el general del Articulo 22, porque entonces no haría falta establecer lo que dice el Articulo 127; tampoco puede ser superior, porque iria contra del derecho de igualdad del Articulo 1; asi pues tiene que ser inferior o limitado como el caso de los militares. Pese a esta clara decisión Constitucional se les permite, por la LOPJ y al margen de la Constitución, un sistema asociativo con el que hacen politica y actuan como sindicato. Sistema asociativo que es el origen de todos los problemas que tiene el Consejo General del Poder Judicial y toda la judicatura. Tambien para los jueces y fiscales debe establecerse un sistema asociativo para la defensa de sus derechos economicos, profesionales y sociales, nada mas. Con esto se arreglarian muchas cosas que ocurren en este colectivo.
A usten solamente le preocupan los militares, que estan demostrando por el mundo su grado de preparación; con los jueces ni "pum", a pesar de todo lo que esta caayendo.

Escocés dijo...

No soy selectivo, esta vez tocaba hablar de las asociaciones militares. Pero ya que lo menciona, las asociaciones profesionales de jueces me parecen otra vergüenza, e igualmente las suprimiría.