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LA FRASE

"Los españoles pertenecemos a la categoría de colectivos a los que tradicional e históricamente preocupó mucho más la diferencia de clases y la injusticia socialque las libertades individuales.

Se perdona mal a los ricos y empresarios la ostentación y el agravio, mientras que los funcionarios públicos pueden difundir secretos, realizar escuchas, propagar infamias y otras mil maneras pergeñadas para el abuso del poder."

jueves, septiembre 08, 2005

Liberalismo, Cristianismo y Matimonio (1)

Siento por mis lectores haberme retrasado en las nuevas entregas de esta serie, dos mas que tenia prometidas. En los ultimas semanas mis esfuerzos han girado en dar respuesta a algunas opiniones extraídas de las múltiples y muy diversas lecturas relacionadas con la reforma española del matrimonio que he descubierto (via Google, como no) en la World-Wide-Web y la blogocosa durante las vacaciones veraniegas. Así, la serie de anotaciones ha mutado su titulo y, como puede apreciarse, a partir de ahora se centrara en establecer que tipo de relación (y consecuencias de la misma) existe entre estos tres “fenómenos”: liberalismo, cristianismo y matrimonio.

El punto de partida será la afirmación recurrente (no sin asombro, defendida por algunos liberales) de la supuesta incoherencia del pensamiento liberal que se opone al matrimonio homosexual, asociándolo a posiciones conservadoras y no verdaderamente liberales.


CAPITULO 1: LIBERALES VS. CONSERVADORES

Cuentan que el economista liberal Frederick Hayek al ser presentado a Margaret Tatcher está dijo estar encantada de encontrarse con un liberal como ella, Hayek contestó que él si era un liberal pero que ella era conservadora. Episodios como este son utilizados para atacar a algunos liberales calificándolos de conservadores disfrazados. Una importante confusión aqueja a estas personas al relacionar el apoyo a políticas concretas desarrolladas por gobiernos como los de la propia Tatcher o Reagan en los años 80, y que definían a un nuevo grupo de políticos conservadores (los “neoconservadores”), quienes según una opinión muy extendida abogaban por políticas liberales en lo económico, pero que se caracterizaban, en cambio, por ser conservadores (¿?) en lo social, con la asuncion de que eston politicos eran realmente liberales. Mucho me llevaría analizar el pensamiento “neocón”, lo que no es el objeto de esta anotación. Pase que en mi opinión George Bush, por poner un ejemplo reciente de supuesto “neocón”, no lo definiría como un político liberal, lo digo por si acaso alguien entiende que por estar de acuerdo con algunas de sus políticas lo estoy convirtiendo en liberal. El actual presidente de los EEUU me parece en muchísimos aspectos “conservador”, pero eso es un tema del que escribiré otro día. Hoy tengo un interés mas profundo y es tratar la ignorancia con la que mucha gente define el pensamiento liberal, sobre todo porque siguen considerándolo una especie de ideología similar al marxismo o al comunismo cuando no lo es. El liberalismo es una corriente o pensamiento que podríamos definir como filosófico, que habla y se centra en la libertad, libertad que se manifiesta en unos valores, que responden a criterios racionales y de utilidad, asociados al hombre porque es hombre y que como tal posee en cualquier condición u época sin los cuales el ser humano se convierte en esclavo de otros (deja de ser humano y libe) y por ello no admite relativismo de ningún tipo. El liberalismo es, por tanto, una forma de pensamiento racional al servicio de la libertad y que trata, mediante el análisis serio y no prejuicioso, dar respuesta a cual es la más satisfactoria forma de asegurar que los derechos de los individuos (de todos) se vean desarrollados, y tiene claro que la coacción y la imposición forzosa no lo son casi nunca.

El pensamiento conservador (porque tampoco puede decirse que sea una ideología). Representa a aquellos que ponen por encima de los valores naturales racionales determinados usos y costumbres asumidos por el paso del tiempo. El pensamiento conservador es tradicional, pero es una tradición en muchos casos irracional. Los liberales somos contrarios a ese tipo de tradición que llamare “tradición” con minúscula. Pero no somos contrarios a la “Tradición” con mayúscula que no es otra cosa que el conjunto de derechos individuales e instituciones naturales. La “tradición”, en cambio, es un conjunto de normas sin base racional. Así, tirar una cabra desde el campanario todos los años por las fiestas del pueblo es una “tradición”. El matrimonio y la familia tradicional son una Tradición. Reconozco que esta diferenciación conceptual es difícil de entender por gente cuyo pensamiento esta demasiado abierto al relativismo y al reformismo social, pero bueno, eso es cosa suya. Sin no se aceptara la existencia de una “tradición natural y racional”, ¿a santo de que narices podría el liberalismo defender la propiedad privada, el libre mercado y la economía capitalista? Ideas todas ellas (en su formulación moderna) con mas de 200 años de antigüedad. Si, en eso, y solo en eso, el liberalismo es conservador.

El socialismo o el comunismo son una clase de pensamiento conservador porque se manifiestan, sobre todo en la actualidad, defendiendo hechos que la realidad y el pensamiento racional han demostrado falsos y opuestos al progreso y bienestar en todas las sociedades donde se han puesto en practica. El liberal sabe que solo si se deja a los hombres libres para perseguir sus propios fines, todos encuentran satisfacción para ellos. El liberalismo solo presenta las instituciones racionales básicas para que esto sea posible: los derechos individuales.

Aquellos que señalan a algunos liberales como conservadores por defender el Matrimonio tradicional ignoran que la familia tradicional es un valor social no por que la sociedad democráticamente lo decida, sino por que sin familia tradicional no hay sociedad que sea merecedora de tal nombre (una sociedad libre y responsable), y de ahí la crisis de valores que todos a izquierda y derecha del arco parlamentario reconocen pero no son capaces de afrontar. Matrimonio y Familia son instituciones naturales racionales, y por tanto son Tradición que debe ser defendida por el liberalismo.

Parte del pensamiento conservador que se asocia con la derecha política (democristianos y derecha estatista y laica, desde los social-conservadores a la falange, grupos que ni mucho menos se ven con buenos ojos unos a otros) y el liberalismo pueden coincidir puntualmente en la defensa del matrimonio y la familia como valores sociales, pero no necesariamente en la justificación de esa defensa y las consecuencias de la misma. Un conservador democristiano te hablara de principio morales y éticos desde una tradición mezcla de costumbre y religión que rechazaría otras practicas por inmorales. Un conservador laico te hablara desde la perspectiva de cómo el matrimonio y la familia como pilares del orden y la paz social frente al caos y la barbarie. El liberal lo hace porque, libre de todo perjuicio, sabe que racionalmente el matrimonio es lo que es, lo ha constatado así, y cualquier otra cosa, será otra cosa (sin que ello necesariamente tenga que devenir en un juicio moral negativo, hay que recordarlo), pero no matrimonio ni familia tradicional.